a permanecer segur@, y ni el viento
ni las olas me moverán.
Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,
el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,
menospreciando el oprobio, y se sentó a la
diestra del trono de Dios.
Hebreos 12:2
