temperamento es controlado por El Espíritu Santo,
y todo lo que sale de nosotros refleja lo que
Dios ha hecho en nuestras vidas.
Amado Señor ayúdame a cada día, reflejar
tu luz y amor, quiero ser un instrumento
tuyo de paz y bendición. AMEN
Para esto fuisteis llamados, porque
también Cristo padeció por nosotros,
dejándonos ejemplo para que
sigáis sus pisadas.
1 Pedro 2:21
