La diferencia entre las personas se determina por lo que hacen
con el tiempo que tienen a su disposición. No sea como
el piloto de la aerolíneaque volaba sobre el océano
Pacífico que informó a sus pasajeros: “Estamos perdidos,
pero estamos haciendo un excelente tiempo!”.
Debemos recordar que el futuro llega de segundo a segundo,
de minuto a minuto, de hora en hora. Controlemos nuestro
tiempo con la dirección de Dios y podremos dominar
nuestra vida para alcanzar las metas trazadas.
He puesto delante la vida y la muerte, la bendición
y la maldición; escoge pues, la vida, para que vivas tú
y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo
a su voz y siguiéndole a él; porque él es vida para ti
prolongación de tus días. .
Deuteronomio 30:19b, 20a
