
Hay días en los que todo parece estar lleno de desánimo, miedo y confusión, esto equivale a vivir en oscuridad.
Pero la oscuridad no puede apagar la luz.
En lo natural, cuando encendemos una luz, por pequeña que sea, las cosas empiezan a verse diferentes.
En la vida espiritual es igual, necesitamos una luz que ilumine nuestras oscuridades espirituales y emocionales.
En la Biblia, en el evangelio de Mateo, capítulo 5, verso 14, dice: “Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse”. (NTV)
A veces basta una pequeña chispa de fe para revivir la esperanza en momentos difíciles.
Debes saber que Dios no te separó para esconderte ni a quedar lamentándote por todo lo malo que pasa a tu alrededor; por el contrario, te llamó para mostrarte Su amor y Su justicia.
Cambia lo triste de tu vida por alegría, por fe. Ya sea en tu casa, en el trabajo o a donde tú vayas, puedes llevar la presencia de Dios, es decir, puedes ser luz, mediante una palabra amable, una decisión correcta o una mano extendida al necesitado.
Al hacerlo, lo difícil en tu vida se cambia por propósito, y Dios te ayudará con tus necesidades.
Te motivo para que hagas algo bueno por alguien de manera intencional. Puede ser llamando o visitando a esa persona que está pasando por un momento difícil, escúchala o ayúdala con lo que tengas a tu mano.
Te recuerdo que la Palabra de Dios nos dice en Hebreos 6:10 que “Dios no es injusto para olvidarse de nuestro servicio a los demás”. Es decir, que lo que hagas por los demás, Dios lo hará por ti.
Oremos: “Amado Señor, te pido que llenes mi vida con la luz de tu Espíritu Santo. Ayúdame para que mis palabras y mis acciones lleven esperanza a quienes están pasando por momentos de oscuridad y que ellos puedan ver Tu amor a través de mí; esto lo oro en el nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse”. Mateo 5:14 (NTV).
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
