Dios y yo
«Por eso, de sus riquezas maravillosas mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta. ¡Que todos alaben a Dios nuestro Padre por siempre jamás! Amén» Filipenses 4:19-20 TLA*
Hay un detalle que me llama la atención en este texto, y es que Pablo se refiere al Señor como “mi Dios”. Esto no es un posesivo en sentido exclusivo, porque también lo era de los filipenses, sino en el sentido de la relación personal que Pablo tenía con el Señor.
Para mí es reconfortante pensar en el Señor como “mi Dios”, porque entro en la consciencia de la pertenencia mutua entre Dios y yo. Esto tiene un significado tan glorioso, que no queda otra que prorrumpir en alabanzas a Él.
10 Octubre 2026
*Traducción En Lenguaje Actual
PD. Quiero tratar un asunto al margen para no dañar el momento tan maravilloso. Yo sé que los envidiosos se fastidiarán porque yo plantee mi relación con Dios de esta forma, pensarían “¿Qué es lo que Marcos se cree?”. No, esto es un asunto de la Gracia de Dios, yo no he hecho nada, solo aferrarme a Cristo.

