La oración nos permite experimentar el amor y la fidelidad
de Dios cada oración es una oportunidad para acercarnos
al corazón del Padre. Él conoce nuestras necesidades,
escucha nuestro clamor y obra a Su tiempo perfecto,
demostrando una vez más Su amor y fidelidad.
Con mi voz clamé a Jehová, y él me
respondió desde su monte santo.
Salmo 3:4
