Me llama la atención
«En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo; y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador» Filipenses 3:20 NTV*
Estamos mirando aquí un contraste entre los «enemigos de la cruz de Cristo, (cuyo) su fin es la perdición; (cuyo) dios son sus propios apetitos, y sienten orgullo** de lo que debería darles vergüenza», y cuyo fin es “la destrucción” y, por otro lado, los verdaderos hijos de Dios.
Le doy tantas gracias al Señor porque Su Espíritu da testimonio al mi espíritu de que soy Su hijo. De hecho, si no fuera así, yo ni me lo creyera.
Me llama la atención también que la Escritura se refiera a los ciudadanos del cielo como los que esperan Su regreso, no Su manifestación.
22 Septiembre 2026
*Nueva Traducción Viviente
**No sé porqué esto me recuerda al moderno Estado de Israel, “el país más gay del Medio Oriente”, inventores, proclamadores y promotores del “orgullo gay”, quizás porque son los enemigos número 1 de Cristo.

