Amar es una decisión que transforma, amar no siempre es fácil,
especialmente cuando hemos sido heridos. Sin embargo,
Dios nos llama a amar como Él nos ama: con paciencia,
gracia y misericordia. El amor verdadero tiene el
poder de sanar relaciones y restaurar corazones.
Y sobre todas estas cosas vestíos de amor,
que es el vínculo perfecto.
Colosenses 3:14
