Sabías que:
El amor de Cristo no nos promete una vida sin pruebas,
pero sí una vida acompañada por Su presencia. En cada
proceso difícil, Su fidelidad nos sostiene, Su gracia nos
fortalece y Su amor nos recuerda que el final de nuestra
historia siempre está en Sus manos.
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.
En el mundo tendréis aflicción; pero confiad,
yo he vencido al mundo.”
Juan 16:33
