La paz que Cristo ofrece no es la ausencia de problemas,
sino la tranquilidad de saber que Él tiene el control.
Cuando confiamos en Su amor, podemos descansar
aun en medio de las olas más fuertes.
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy
como el mundo la da. No se turbe vuestro
corazón, ni tenga miedo.”
Juan 14:27
