
Estamos viviendo tiempos en los que la gente busca protagonismo usando las redes sociales, tomándose fotos y haciendo videos para llamar la atención de los demás, pero todo esto es contrario a lo que hizo Jesús.
En su época, mientras unos se destacaban y querían llamar la atención, Él, por el contrario, quiso mantener un bajo perfil.
Dejó el trono del cielo por un pesebre, la adoración de los ángeles por las críticas de los mortales y le leemos escrito en la carta a los Filipenses capítulo 2, versos 5 al 7, que dice “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo”(NVI)
Te pregunto: ¿Qué pasaría si hoy decidieras imitarlo en tu capacidad para hacerte pequeño?
La humildad no es pensar mal de ti mismo; es no pensar en ti mismo.
Es la libertad de no tener que demostrarle nada a nadie porque sabes quién eres en Dios.
Jesús lavó los pies de sus discípulos, sabiendo que era Su Maestro.
El mayor obstáculo para vivir como Jesús es el orgullo. Se quiere ser “alguien” cuando Dios nos invita a ser “siervos”.
Además, la humildad no es debilidad; es tener el deseo de figurar bajo control. Es el poder de doblar la rodilla cuando podrías buscar la fama.
Comprométete a servir a alguien que no pueda devolverte el favor.
Bájate del escenario de tu propia vida, del afán del protagonismo social y cultural. Jesús te invita a sentarte a sus pies, porque esto es un verdadero acto de humildad.
Oremos: “Amado Señor, te pido que me ayudes a dejar de querer vivir bajo la influencia del protagonismo, que tu humildad se manifieste en mi vida. Ayúdame a inclinarme hoy ante las necesidades de otros, recordando que tú te entregaste en humildad en una cruz por mí. Esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo” Filipenses 2:5-7 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
