
A muchas personas les gusta tener el control. Les encanta tener un plan A, un plan B y, por si acaso, un plan C. ¿Y por qué? Porque el control da una sensación de seguridad.
Pero las situaciones de la vida con frecuencia hacen que se rompan nuestros planes; tal vez llega una enfermedad, se tiene una pérdida inesperada, o tal vez por una traición.
Y en ese momento, nuestro castillo de naipes se derrumba. Y muchos cuestionan a Dios por esto.
Pero debes saber que la fe no es un seguro de vida para que no pasen cosas malas; pero la fe sí es el poder que tienes para mantenerte firme cuando todo a tu alrededor se mueve.
En la Biblia, en el libro de los Proverbios, capítulo 3, versos 5 al 6, dice: “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar” (NTV)
El rey Salomón, el hombre más sabio que haya existido jamás, nos da una fórmula para la vida en el versículo. No nos dice “intenta confiar” o “confía cuando te convenga”.
Sino que usa un mandato, no una sugerencia: “Confía en el Señor con todo tu corazón”.
Lo que significa que es que confías en la guía de Él para tu voluntad, tus emociones y tu entendimiento.
Pero lo opuesto a esto es apoyarnos en “nuestra propia inteligencia” o entendimiento.
Tu inteligencia te dice: “Si no lo veo, no lo creo”; también te dice: “Mereces estar enojado, no lo perdones”. Tu entendimiento te puede decir: “Guarda, no compartas”.
Pero Dios nos invita a un nivel superior: el de la sabiduría divina, que declara: “Reconócelo en todo lo que hagas”.
No solo cuando vas a la iglesia, sino en todo lugar, en tu trabajo, y con todo lo que haces, con tus finanzas, con tus relaciones, en todo y por todo invita al Señor a entrar ahí.
Así pues, con tu entendimiento vas a llegar donde tus límites llegan; pero la fe en Dios te lleva hasta donde Él lo determine
Te motivo para que escribas en un papel una o dos áreas de tu vida donde aún no has dejado que Dios tenga el control y en oración entrégale ese papel simbólicamente, pidiéndole “Señor, aquí tengo estas áreas en las que no he confiado en ti, te pido que tomes el control, porque mi sabiduría es limitada y la tuya ilimitada, mi entrega es total a ti Señor”. Óralo en el Nombre de Jesús.
Versículo: Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar” Proverbios 3:5-6 (NTV)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
