Sabías que:
Si en nuestra relación de pareja cultivamos con
mayor empeño el espíritu de perdón, comprensión y
amor, podremos construir uniones matrimoniales que
perduren toda la vida, tal como nos enseña
la Palabra de Dios.
Así que no son ya más dos, sino una sola carne;
por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mateo 19:6
