Una de la manera de impedir la fatiga y
la preocupación y como conservar
la energía y el ánimo es:
Poner entusiasmo en lo que
haces por simple que sea.
No hay cosa mejor para el hombre sino que coma
y beba, y que su alma se alegre en su trabajo.
También he visto que esto es de la mano de Dios.
Ecl. 2:24
