Sabías que:
La paciencia es un árbol de raíz
amarga pero de frutos muy dulces.
Amado Dios, ayúdanos , a respirar…antes
de gritar, amando a los demás como tú nos ama.
Si se puede, se puede en el Nombre de Jesus!
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos
y amados, de entrañable misericordia,
de mansedumbre, de paciencia.
Col: 3:12
