
Nuestro cerebro funciona de tal forma que tiene la capacidad para retener recuerdos para siempre, es decir que en la memoria queda grabada cada experiencia, elemento cultural y educativo que hayamos experimentado.
Pero no todo lo que hay allí es útil para nuestra vida, por ejemplo, si viviste en un hogar donde no hubo amor sino contiendas, en tu mente habrá quedado guardado ese recuerdo el cual va a influir en el desempeño de tu vida.
Así mismo es con todo lo bueno y lo malo que hayamos recibido.
No vale la pena mantener avivado el recuerdo de las malas experiencias, ni tampoco de la mala educación, mucho menos de la mala cultura en la que crecimos.
Por eso es necesario permitirle al Espíritu Santo que nos ayude a crear nuevos recuerdos, es decir que la mala memoria sea transformada por una nueva que traiga la vida de Dios a tu corazón, esto implica también que debes esforzarte en hablar diferente y en meditar en otras cosas.
En la Biblia en el libro de los Salmos, capítulo 19, verso 14, dijo David lo siguiente, “Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh Señor, mi roca y mi redentor” (NTV).
De estas palabras entendemos que hay una persona que hace dos cosas, ora al Señor declarando que El es Su roca y Su redentor, pero al mismo tiempo se dice así mismo que lo que sale de su boca y que lo que medita en Su corazón, debe estar acorde con lo que Dios pide.
Espero que esta reflexión sea de inspiración para ti, de tal manera que seas intencional en querer borrar los malos pensamientos y los tristes recuerdos y que los cambies por nuevas buenas experiencias, para que tu mente piense en lo bueno de Dios y por tu boca salgan palabras de bendición.
Oremos, “Amado Señor, hoy renuncio a recrear mi pasado de dolor, de malos recuerdos. Renuncio a la cultura que es contraria a tu Palabra y a meditar en eso. Te pido Señor que actives Tu poder en mi para ser agradable con mis palabras y mis pensamientos, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh Señor, mi roca y mi redentor”. Salmos 19:14 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
