Entenderé: Que el perdón es esencial para las buenas relaciones
con lo demás, que si quiero abrazar tengo que abrir los brazos,
no me puedo quedar con ellos cruzados. Perdonar a
otros nos asegura también el perdón de Dios por
nuestras faltas y fracasos.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará
también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no
perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro
Padre os perdonará vuestras ofensas.
Mateo 6:14-15
