Púlpito Evangélico – Sanando la familia

SANANDO LA FAMILIA

Pastor, Jorge L. Cintrón

 

 Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido. Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor

 

Efesios 5:21-6:6:4

 

Hay cuatro (4) principios, para mí que señalan el camino hacia una familia feliz. Pablo los comparte con la Iglesia de Éfeso: Premier Principio: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos” (Efesios 5:22); Segundo principio: “Maridos, amad a vuestras mujeres” (Efesios 5:25); Tercer principio: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres (Efesios 6:1); y Cuarto principio: “Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos.” (Efesios 6:4)

 

Lamentablemente estos principios que señalan hacia la felicidad han sido distorsionados creando conductas que lesionan a los que integran la familia. Han surgido entre otras: 1) el machismo y maltrato de la mujer; 2) el feminismo; 3) el maltrato de menores; y 4) la rebelión de los hijos contra los padres.

 

Estos  cuatro (4) principios no son para lastimar a los que forman parte de la familia, sino para señalar el camino a la felicidad en la familia.

 

Los integrantes de la familia son lastimados en muchas ocasiones por otros miembros de su propia familia. Las heridas más fuertes son causadas por aquellos que más dicen amarnos. Esas heridas deben ser sanadas porque sino pueden marcarnos y provocar que lastimemos a otros.

 

II Samuel 13:1-15 presenta la historia de la violación de Tamar por su hermano Amnón, hijo de David. La versión de La Biblia TRADUCCIÓN EN LENGUAJE ACTUAL presenta esa historia así:

 

Uno de los hijos de David, que se llamaba Absalón, tenía una hermana muy hermosa llamada Tamar. Otro de los hijos de David, que se llamabaAmnón, se enamoró perdidamente de ella. Como Tamar era todavía muy joven y no había tenido relaciones sexuales, Amnón no encontraba la manera de estar a solas con ella. Eso lo angustiaba tanto que hasta se deprimió.

Amnón tenía un amigo muy astuto y malicioso, que se llamaba Jonadab. Además de ser su amigo, Jonadab era su primo, pues era hijo de Simá, el hermano de David.Un día, Jonadab le dijo a Amnón:

—Dime, ¿por qué cada día te noto más decaído? ¿Si eres el hijo del rey, qué te puede faltar?

Amnón le contestó:

—Es que estoy enamorado de Tamar, ¡y es mi media hermana!

Jonadab le aconsejó:

—Pues métete en la cama, y haz como si estuvieras muy enfermo. Y cuando tu padre venga a verte, pídele que mande a tu hermana Tamar. Dile que necesitas a alguien que te prepare la comida y te la dé en la boca.

Amnón fue entonces a acostarse, fingiéndose muy enfermo. Cuando el rey llegó a visitarlo, Amnón le dijo:

—Por favor, deja que mi hermana Tamar venga a prepararme unos panes y me dé a comer en la boca.

David mandó llamar a Tamar y le dijo: «Ve a la casa de tu hermano Amnón y hazle de comer».

Tamar fue a la casa de Amnón, y lo encontró acostado. Entonces tomó harina, preparó la masa, hizo panes y los puso a hornear. Mientras tanto,Amnón no le quitaba la vista de encima. Cuando el pan estuvo listo, Tamar lo puso sobre la mesa. Pero Amnón no quiso levantarse a comer, sino que le dijo a Tamar: «Ordena a los sirvientes que salgan de aquí».

En cuanto los sirvientes salieron, Amnón le dijo a Tamar:

—Tráeme el pan a la cama, y dame de comer en la boca.

Tamar tomó el pan y se lo llevó a su hermano hasta la cama. Pero cuando ya estuvo cerca, Amnón la agarró por la fuerza y le dijo:

Venhermanitaacuéstate conmigo.

 Tamar le contestó:

—No, hermano mío; no me obligues a hacer algo tan malo y vergonzoso. Aquí en Israel, eso no se hace. Si me violas, yo tendré que vivir con esa vergüenza y tú quedarás en Israel como un malvado. Yo te ruego que le pidas al rey que me deje ser tu esposa. Estoy segura de que él aceptará.

Pero Amnón no le hizo caso. Y como era más fuerte que ella, la forzó a tener relaciones sexuales con él. Sin embargo, cuando terminó la despreció más de lo que antes la había deseado. Entonces le gritó:

—¡Lárgate de aquí!

 

El relato bíblico posteriormente señala que: 1) Tamar reaccionó a su violación con gran dolor (II Samuel 13:19); 2) luego de esta violación Absalón recibió  a  su hermana  Tamar  en  su  casa; 3) la primera reacción de Absalón fue mantener en secreto el acto (II Samuel 13:20); 4) Absalón se abstuvo de hablar con su hermano Amnón y lo aborreció  (II  Samuel  13:22); 5) el   rey   David  al  conocer   de   la  violación de su hija Tamar se enojo mucho (II Samuel 13:21); y 6) luego Absalón planificó el asesinato de Amnón (II Samuel 13:28,29).

 

Este asesinato-venganza provocó que Absalón huyera a Gesur, tierra donde reinaba la familia de Maaca, su madre (II Samuel 13:37-39). La relación filial David-Absalón fue afectada por el evento del asesinato-venganza. Absalón vivió tres (3) años en el exilio y David deseaba verlo. Luego a Absalón se le permitió regresar a Jerusalén donde vivió dos (2) años sin ver el rostro de su padre David (II Samuel 14:21,24,28).

 

La Biblia presenta expresiones que permiten afirmar que Dios suple para las relaciones afectadas de los cónyuges: Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado” (Isaías 54:5). También presenta que Dios suple para las relaciones filiales afectadas: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.” (Salmo 27:10).

 

El evangelio de Juan presenta que en el momento de su muerte Jesús hizo provisión para María (Juan 19:26,27). Así también Dios hace provisión de sustitución para los miembros de la familia. Dios está dispuesto a derramar su gracia sobre los integrantes de la familia que han sido lastimados para restaurarlos.

 

Un ejemplo de gracia para restaurar las lastimaduras que sufren las personas es la historia de Mefiboset Este era hijo de Jonatán había sido lastimado emocionalmente por la muerte de su padre Jonatán y de su abuelo Saúl; y físicamente porque cuando huían al tener conocimiento de la muerte  se  le cayó  a  la nodriza  y  quedó  lisiado (II Samuel 4:4).

 

David al ocupar el trono Israel estaba dispuesto ha derramar su misericordia sobre Mefiboset por amor a Jonatán. Mandó a buscar a Mefibofet. David le dijo a cuando lo tuvo frente a él  “No tengas temor  (II Samuel 9:7) El temor se convierte en muchas ocasiones en impedimento para que seamos restaurados. Mefiboset al estar frente a David le dijo “¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? (II Samuel 9:8) Una baja estima se convierte en tropiezo para que las personas sean restauradas.

 

El proceso de restauración se inicia cuando el integrante de la familia se acerca a Dios. Mefiboset se postró ante David (II Samuel 9:6). El hijo pródigo fue a su padre (Lucas 15:17-20).

 

La promesa de Dios es que hará provisión para el integrante de la familia que acepta su gracia. A Mefiboset le devolvieron las tierras que pertenecían a su padre y le asignaron quien le cultivase la tierra (II Samuel 9:7,9,10,12,13). El hijo pródigo al regresar a su casa se le dio vestido nuevo, anillo y calzado (Lucas 15:22).

 

Cuando se experimenta la restauración hay sentido de celebración. Mefiboset fue sentado a la mesa como hijo del rey (II Samuel 9:11). Al hijo pródigo el padre le hizo una fiesta. (Lucas 15:23).

 

Toda pareja se casa, por norma general, enamorada. Al pasar el tiempo comienzan a surgir situaciones que afectan la relación. Algunas de ellas son: 1) utilización de palabras ásperas; 2) menosprecio  de  las  opiniones  del  otro; 3) no  estar  dispuesto a admitir que uno se ha equivocado en una situación; 4) no apreciar a la otra persona; 5) hacer comentarios sarcásticos o bromas a expensas del otro; 6) desconfianza; 7) obligar al otro a hacer algo que le resulta desagradable; 8) ser descortés con el otro delante otras personas; y 9) ignorar las necesidades de la otra persona como sino fueran  importantes o  como  si  fueran  menos  que las de uno.

 

Al acontecer esto surge la pregunta de si se ama al cónyuge. Responder a esa pregunta es vital para la felicidad del matrimonio. Solamente hay dos alternativas a esa pregunta.

 

Si no se ama al cónyuge, hay que pedirle a Dios que surja el milagro del amor (Mateo 21:21).

 

Si se ama al cónyuge, pero la relación no marcha muy bien, hay que examinar si durante el desarrollo de uno han habido marcas que han dejado huellas que no le permiten relacionarse adecuadamente con el cónyuge.

 

El proceso para sanar las heridas del alma comienza con el examen del comportamiento delante de la presencia de Dios. ¿Por qué actúo de esa forma? Hay que identificar alguna herida del alma que esté afectando. Se debe perdonar de todo corazón a quién/es haya/n  causado la/s herida/s (Marcos 11:25). Hay que renunciar a albergar cosas en el corazón que hayan producido amargura, resentimiento, odio o rebeldía (Mateo 13:52). Uno debe perdonarse a uno mismo. No se puede permitir que los pensamientos lo acusen de los errores que se cometieron en el pasado (Romanos 8:1, 2 Corintios 5:17). Hay que volverse a Cristo con todo el corazón.

 

Los cuatro (4) principios que señalan el camino hacia una familia feliz. -“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos” – “Maridos, amad a vuestras mujeres” –  “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres – Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos.” (Efesios 6:4) apuntan a las dos dimensiones de la familia: 1) dimensión-conyugal; esposo (Efesios 5:25-31), esposa (Efesios 5:22-24); y 2) dimensión-filial; padres, (Efesios 6:4), hijos (Efesios 6:1-3)

 

Los cónyuges-padres tiene la responsabilidad de establecer un “orden administrativo”  para la familia. El mismo debe de ser establecido en amor y respeto. (Efesios 5:22-33). La decisión de un cónyuge-padre no debe ser cuestionada en público. No se debe criticar públicamente a ningún miembro de la familia. Es responsabilidad de los cónyuges-padres suplir las necesidades materiales (2 Tesalonicenses 3:6-12): 1) casa, 2) alimento, 3) vestido, 4) salud, 5) educación de los hijos, 5) protección. Tienen la responsabilidad de administrar el tiempo (Eclesiastés 3:1-13) Una de las responsabilidades importantes es la de disciplinar a los hijos (Hebreos 12:8-11, Efesios 6:4) Hay que establecer normas claras y precisas. Tiene que haber consistencia. Hay que disciplinar con firmeza. No obstante debe de haber oportunidad para la flexibilidad y la negociación. Una de las formas más efectivas de disciplinar es a través del modelaje. Los cónyuges-padres tienen la responsabilidad de disfrutar de la intimidad sexual (I Corintios 7:2-5, Cantares 4:16-5:1).

 

Los  hijos tienen la responsabilidad de honrar a los padres (Efesios 6:1).  Darle  el lugar que le corresponde a los padres. Deben de obedecerlos.

 

Dios creo la familia. Dios quiere la felicidad de aquellos que forman parte de una familia. Dios esta dispuestoa sanar aquellas situaciones que afectan a los miembros de la familia.


Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

Aquí puedes Comentar o Responder a esta Publicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Anterior PublicaciónSoñar
Siguiente PublicaciónVersículo Bíblico Diario – Filipenses 2:14-16

Más 122,000+ Lectores

Síguenos y recibe contenido fresco cada día de elversículodeldía.com

Suscríbete!

Suscríbete, no te pierdas nuestras publicaciones.

YouBlessing

Log In

Or with username:

Forgot password?

Forgot password?

Enter your account data and we will send you a link to reset your password.

Your password reset link appears to be invalid or expired.

Log in

Privacy Policy

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.