Púlpito Evangélico – LA VERDAD EN MI

LA VERDAD EN MÍ

Pastor Jorge L. Cintrón

 

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Juan 8:32

 

Jesús mientras sostiene un dialogo, aparentemente con fariseos  y escribas  hace la siguiente afirmación: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32)

 

Esta afirmación de Jesús es muy conocida y ha sido citada por políticos, poetas, líderes de gobierno y muchas personas  a través de las edades.

 

Pilato al interrogar a Jesús le dijo "Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí. Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?" (Juan 18:35-38)

 

Ese dialogo que Jesús ha estado teniendo con los fariseos y escribas parece ser que se está dando desde dos perspectivas diferentes. Los fariseos y escribas desde la perspectiva de la esperanza judía de que el mesías restaurará la gloria política del pueblo judío. Jesús desde la perspectiva del cumplimiento de la primera voz profética de La Biblia cuando Dios le dijo a la serpiente que de la simiente de la mujer saldría uno que le aplastaría la cabeza.

 

Mientras este dialogo se da los ojos de algunos judíos comienzan a abrirse y muchos creen en Jesús. A esos Jesús les dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

 

Mas adelante Jesús va a hacer otra afirmación sobre la verdad. "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14: 6)

 

Un cristiano chino al narrar su experiencia de conversión dijo mas o menos así: “Estaba caído en un pozo, casi ahogado por el barro, clamando que alguien me ayudara. En eso apareció un anciano de aspecto venerable que miró desde arriba y me dijo:

 

-Hijo, este lugar es muy desagradable.

-Sí que lo es. ¿No puede usted ayudarme a salir?

-Hijo mío, me llamo Confucio, Si hubieses leído mis obras y seguido lo que ellas enseñan, nunca hubieras caído en el pozo. Y con eso se fue.

 

Pronto vi que llegaba otro personaje, esta vez un hombre que cruzaba de brazos y cerraba los ojos. Parecía estar lejos, muy lejos. Era Buda y me dijo:

 

-Hijo mío, cierra tus ojos y olvídate de ti mismo. Ponte en estado de reposo. No pienses en ninguna cosa desagradable. Así podrás descansar como descanso yo.

-Sí, padre, lo haré cuando salga del pozo. ¿Mientras tanto? … Pero Buda se había ido.

 

Yo ya estaba desesperado cuando se presentó otra persona, muy distinta. Llevaba en su rostro las huellas del sufrimiento, y le grité:

 

-Padre, ¿puedes ayudarme?

 

Y entonces bajo hasta donde yo estaba. Me tomó en sus brazos, me levantó y me sacó del pozo. Luego me dio de comer y me hizo descansar, Y cuando yo ya estaba bien no me dijo

 

-“No te caigas más, sino que ahora andaremos juntos.”

 

Y desde entonces andamos juntos. Ese era Jesucristo

 

La verdad que produce libertad es Jesús.

 

El evangelio de Juan comienza de una forma hermosa.

 

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”…. Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:1-5, 9-14)

 

Jesús es la verdad y vino al mundo para que los hombres fueran libres. Para que los hombres fueran parte de la familia de Dios. Para que los hombres fueran hechos a través de Él hijos de Dios.

 

La vida sin Cristo tiene consecuencias.

 

La primera consecuencia es muerte. Separación de Dios. "Porque la paga del pecado es muerte", pero también dice, "mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro".(Romanos 6:23)

 

También hay otras consecuencias.

 

Pablo las expone en Romanos 1:18-32  –

 

Versión Traducción en lenguaje actual (TLA) "Pero la gente ha negado, injustamente, la verdad acerca de cómo es Dios. Y el Dios altísimo está muy enojado por toda esa maldad e injusticia. Esa gente sabe todo lo que se puede saber acerca de Dios, pues Dios mismo se lo ha mostrado. Por medio de lo que Dios ha creado, todos podemos conocerlo, y también podemos ver su poder. Así que esa gente no tiene excusa, pues saben de Dios, pero no lo respetan ni le dan las gracias. No piensan más que en hacer lo malo y en puras tonterías. Creen que lo saben todo, pero en realidad no saben nada. En vez de adorar al único y poderoso Dios, que vive para siempre, adoran a ídolos que ellos mismos se han hecho: ídolos con forma de seres humanos, mortales al fin y al cabo, o con forma de pájaros, de animales de cuatro patas y de serpientes. Por eso Dios los ha dejado hacer lo que quieran, y sus malos pensamientos los han llevado a hacer con sus cuerpos cosas vergonzosas. En vez de adorar al Dios verdadero, adoran a dioses falsos; adoran las cosas que Dios ha creado, en vez de adorar al Dios que las creó y que merece ser adorado por siempre. Amén. Por esa razón, Dios ha dejado que esa gente haga todo lo malo que quiera. Por ejemplo, entre ellos hay mujeres que no quieren tener relaciones sexuales con los hombres, sino con otras mujeres. Y también hay hombres que se comportan de la misma manera, pues no volvieron a tener relaciones sexuales con sus mujeres, sino que se dejaron dominar por sus deseos de tener relaciones con otros hombres. De este modo, hicieron cosas vergonzosas los unos con los otros, y ahora sufren en carne propia el castigo que se buscaron. Como no han querido tener en cuenta a Dios, Dios los ha dejado hacer todo lo malo que su mente inútil los lleva a hacer. Son gente injusta, malvada y codiciosa. Son envidiosos, asesinos, peleadores, tramposos y chismosos. Hablan mal de los demás, odian a Dios, son insolentes y orgullosos, y se creen muy importantes. Siempre están inventando nuevas maneras de hacer el mal, y no obedecen a sus padres. No quieren entender la verdad, ni se puede confiar en ellos. No aman a nadie ni se compadecen de nadie. Dios ya lo ha dicho, y ellos lo saben, que quienes hacen esto merecen la muerte. Y a pesar de eso, no sólo siguen haciéndolo, sino que felicitan a quienes también lo hacen."

 

La primera carta de Juan señala: "Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado"…… "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad"…… Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. (1 Juan 1:5-7,9, 2:1,2)

 

Jesucristo liberta de las consecuencias del pecado.

 

Liberta del dominio de Satanás. "Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo." (1 Juan 4:4)

 

Liberta de la naturaleza pecaminosa. "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." (Gálatas 2:20)

 

Liberta de la complacencia del mundo. "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." (Romanos 12:2)

 

 

Jesús hizo dos (2) afirmaciones contundentes sobre la verdad

 

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32)

 

"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14: 6)

 

Recibe a Jesús como Salvador y Señor en tu corazón. Confiésalo públicamente y tendrás la libertad que tanto deseas.

 

N O T A :  Si al leer este mensaje a través de las redes sociales quieres reconocer a Jesús como tu Salvador y Señor públicamente envíame un mensaje a través de la red social en la cual accedas a este mensaje o a mi e-mail cadenadeintercesion@yahoo.com. Oro para que este mensaje impacte a muchas vidas.


Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

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