{"id":75511,"date":"2021-01-16T10:31:51","date_gmt":"2021-01-16T14:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/?p=75511"},"modified":"2021-01-18T00:30:34","modified_gmt":"2021-01-18T04:30:34","slug":"estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico &#8211; El paral\u00edtico de Betesda"},"content":{"rendered":"<p><strong>El paral\u00edtico de Betesda &#8211; Juan 5:1-16<\/strong><\/p>\n<p>(Jn 5:1-16)\u00a0&#8220;Despu\u00e9s de estas cosas hab\u00eda una fiesta de los jud\u00edos, y subi\u00f3 Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n. Y hay en Jerusal\u00e9n, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco p\u00f3rticos. En \u00e9stos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral\u00edticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un \u00e1ngel descend\u00eda de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y hab\u00eda all\u00ed un hombre que hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os que estaba enfermo. Cuando Jes\u00fas lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo as\u00ed, le dijo: \u00bfQuieres ser sano? Se\u00f1or, le respondi\u00f3 el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jes\u00fas le dijo: Lev\u00e1ntate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tom\u00f3 su lecho, y anduvo. Y era d\u00eda de reposo aquel d\u00eda. Entonces los jud\u00edos dijeron a aquel que hab\u00eda sido sanado: Es d\u00eda de reposo; no te es l\u00edcito llevar tu lecho. El les respondi\u00f3: El que me san\u00f3, \u00e9l mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron: \u00bfQui\u00e9n es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? Y el que hab\u00eda sido sanado no sab\u00eda qui\u00e9n fuese, porque Jes\u00fas se hab\u00eda apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Despu\u00e9s le hall\u00f3 Jes\u00fas en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques m\u00e1s, para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue, y dio aviso a los jud\u00edos, que Jes\u00fas era el que le hab\u00eda sanado. Y por esta causa los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas, y procuraban matarle, porque hac\u00eda estas cosas en el d\u00eda de reposo.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl Se\u00f1or pas\u00f3 un periodo de tiempo indeterminado en Galilea del que Juan s\u00f3lo nos ha contado el milagro de la sanidad del hijo de un noble en Capernaum. Esto es as\u00ed, porque como ya hemos se\u00f1alado en otras ocasiones, Juan no pretende contarnos una historia completa de todas las obras de Jes\u00fas\u00a0(Jn 21:25), sino que escoge determinados incidentes que sirven para demostrar que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, y de esta forma las personas lleguen a creer en \u00e9l y tengan vida eterna\u00a0(Jn 20:30-31). Si queremos saber qu\u00e9 es lo que ocup\u00f3 al Se\u00f1or en este tiempo del que Juan guarda silencio, debemos leer los otros tres evangelios, en los que encontraremos muchos detalles del intenso ministerio que Jes\u00fas llev\u00f3 a cabo por toda Galilea.<\/p>\n<p>Ahora vemos que Jes\u00fas regres\u00f3 nuevamente a Jerusal\u00e9n con motivo de &#8220;una fiesta de los jud\u00edos&#8221;. Recordamos que en su visita anterior, el Se\u00f1or present\u00f3 con toda claridad sus pretensiones mesi\u00e1nicas cuando purific\u00f3 el templo, y esto despert\u00f3 la oposici\u00f3n y hostilidad de los jud\u00edos\u00a0(Jn 2:13-22). Ahora, en su segunda visita a Jerusal\u00e9n, r\u00e1pidamente veremos que la actitud de los jud\u00edos se endureci\u00f3 aun m\u00e1s contra \u00e9l, hasta el punto de que se pusieron de acuerdo en perseguirle y procuraban matarle\u00a0(Jn 5:16). Y veremos que cuando m\u00e1s adelante regres\u00f3 nuevamente a Jerusal\u00e9n, los jud\u00edos segu\u00edan manteniendo la misma actitud hostil contra \u00e9l debido a la sanidad del paral\u00edtico que nos relata este pasaje que ahora vamos a estudiar\u00a0(Jn 7:10-24). Estamos, por lo tanto, ante una ocasi\u00f3n crucial en el ministerio de Jes\u00fas, que con el tiempo le llevar\u00eda finalmente hasta la cruz.<\/p>\n<p>En cuanto a la curaci\u00f3n milagrosa del paral\u00edtico de Betesda, debemos decir que s\u00f3lo es referida por Juan, y que vemos que hay muchos detalles que nos han sido velados. Por ejemplo, no sabemos a qu\u00e9 fiesta de los jud\u00edos se refiere el evangelista, tampoco c\u00f3mo supo el Se\u00f1or que el paral\u00edtico llevaba treinta y ocho a\u00f1os en esa situaci\u00f3n, o si san\u00f3 a alg\u00fan otro de los muchos enfermos que hab\u00eda all\u00ed, y tambi\u00e9n es significativo el silencio en cuanto a los disc\u00edpulos que no son mencionados en todo el pasaje. Sin duda, Juan quiere centrar nuestra atenci\u00f3n en otros detalles que son los que vamos a considerar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Y hay en Jerusal\u00e9n un estanque, llamado en hebreo Betesda&#8230;&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Empecemos por notar que la primera parte de los incidentes relatados en este pasaje tuvieron lugar en un estanque llamado Betesda, que ten\u00eda a su alrededor cinco p\u00f3rticos en los que se cobijaban una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral\u00edticos. Tal vez Jes\u00fas fue hasta all\u00ed intentando salir del ambiente asfixiante que hab\u00eda en el templo. Porque como ya vimos, la forma en la que los sacerdotes hab\u00edan convertido la casa de su Padre en una casa de mercado, le desagradaba en lo m\u00e1s profundo de su alma. A ellos, lo \u00fanico que les importaba eran los sustanciosos beneficios econ\u00f3micos que obten\u00edan de los israelitas que iban a la fiesta, aunque por supuesto, esto intentaban ocultarlo bajo una capa de religiosidad externa. \u00bfQu\u00e9 ten\u00eda Jes\u00fas en com\u00fan con aquellos que recib\u00edan gloria los unos de los otros, y no buscaban la gloria que viene de Dios?\u00a0(Jn 5:44). \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda el Se\u00f1or sentirse c\u00f3modo con aquellos que escudri\u00f1aban y cribaban la ley en la esperanza de que, con un an\u00e1lisis sutil de cada una de sus letras y part\u00edculas, ser\u00edan poseedores de la vida eterna? Estaban totalmente alejados de la verdad, y en sus intentos elaborados de mostrar m\u00e1s ingenio que sus rivales, rechazaban al Mes\u00edas enviado por Dios. Bas\u00e1ndose s\u00f3lo en la lectura exterior hab\u00edan dejado de ver todas las lecciones de su milagrosa historia. Se hab\u00edan pervertido y jugaban con las cosas sagradas, mientras que a su alrededor hab\u00eda hombres que sufr\u00edan y perec\u00edan, extendiendo sus manos secas y paralizadas sin que sus gemidos y lamentos fueran escuchados por ellos.<\/p>\n<p>Estos sacerdotes hab\u00edan convertido la religi\u00f3n en un negocio muy pr\u00f3spero, en el que no ten\u00edan cabida el tipo de personas que se reun\u00edan alrededor del estanque de Betesda. Ellos ni escuchaban, ni tampoco les importaban sus gemidos angustiados. Como mucho, quiz\u00e1 aliviar\u00edan sus conciencias llev\u00e1ndoles de vez en cuando alguna limosna.<br \/>\nPero aunque los l\u00edderes religiosos ignoraran sus necesidades espirituales, siempre estaban presentes en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas. As\u00ed que el Se\u00f1or se apart\u00f3 del templo para interesarse por aquella multitud de enfermos. De esta manera vemos la preocupaci\u00f3n constante de Jes\u00fas por buscar a los perdidos all\u00ed donde \u00e9stos se encontraran. Y si ellos no ten\u00edan acceso al templo, el Se\u00f1or ir\u00eda a buscarlos all\u00ed donde estuvieran. No hab\u00eda otra manera de llevar salvaci\u00f3n a aquella multitud ignorante que sufr\u00eda el abandono espiritual de las clases religiosas.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Yac\u00eda una multitud de enfermos que esperaba el movimiento del agua&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Juan nos detalla la creencia popular que hab\u00eda surgido en relaci\u00f3n con el estanque de Betesda y que sirve para explicar el porqu\u00e9 hab\u00eda tantos enfermos reunidos a su alrededor: &#8220;Porque un \u00e1ngel descend\u00eda de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese&#8221;.<\/p>\n<p>No debemos pensar que esta creencia fuera cierta, o al menos no hay nada en el texto que nos haga pensar que el evangelista la apoye. \u00c9l incluye esta explicaci\u00f3n para dar sentido al pasaje, porque esto era lo que cre\u00eda el paral\u00edtico al que san\u00f3 Jes\u00fas, y otros muchos que estaban all\u00ed en una situaci\u00f3n parecida.<\/p>\n<p>En cualquier caso, esta creencia no tiene nada que ver con el car\u00e1cter de Dios. Si lo pensamos bien, el &#8220;\u00e1ngel que descend\u00eda de tiempo en tiempo al estanque&#8221; era bastante cruel, porque aunque ven\u00eda a sanarlos, los hac\u00eda esperar indefinidamente, para llegado el momento, obligarlos a luchar con todas sus dificultades para llegar al estanque antes que los otros. Podemos imaginarnos el pat\u00e9tico espect\u00e1culo cuando por alguna raz\u00f3n comenzara a moverse el agua. De repente, aquella multitud de ciegos, cojos y paral\u00edticos estar\u00edan luchando entre ellos, arrastr\u00e1ndose como pudieran, golpe\u00e1ndose unos contra otros en un esfuerzo desesperado por ser los primeros en llegar al agua. Por supuesto, no encontramos nada parecido en la forma en la que el Se\u00f1or san\u00f3 a todos los enfermos que le fueron presentados. Y de hecho, cuando el Se\u00f1or san\u00f3 al paral\u00edtico no hizo ning\u00fan uso de este estanque.<\/p>\n<p>A la vista de esto, surge de modo natural la pregunta de si hab\u00edan ocurrido realmente milagros en aquel estanque que hubieran servido para dar continuidad a esta creencia. Y nos preguntamos esto, porque tambi\u00e9n en la actualidad sigue habiendo muchos lugares de peregrinaci\u00f3n donde acuden constantemente enfermos con la esperanza de ser sanados por alguna virgen o santo. Y aunque la atenci\u00f3n de nuestro pasaje no se centra en esta cuesti\u00f3n, podemos decir que no ser\u00eda de extra\u00f1ar que se hubieran producido curaciones en algunas circunstancias, de hecho es dif\u00edcil negarlo despu\u00e9s de haber le\u00eddo los relatos de peregrinaciones a lugares de curas milagrosas. Pero como en este caso, es imposible afirmar que los milagros sean producidos por Dios. Lo que es evidente es que la mayor\u00eda de las curaciones que se producen en estos lugares tienen que ver especialmente con aquellos casos de enfermedades que tienen su origen en el sistema nervioso, y que una fuerte sugesti\u00f3n, como la que el enfermo siente al encontrarse en un ambiente as\u00ed, puede producir una sanidad de este tipo.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Y hab\u00eda all\u00ed un hombre que hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os que estaba enfermo&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>En cualquier caso, lo que el Se\u00f1or se encontr\u00f3 en aquel estanque de Betesda, era una triste exhibici\u00f3n de la miseria humana, tanto del cuerpo como del alma.<br \/>\nHasta cierto punto podemos comprender los sentimientos que tuvieron que haber agitado el coraz\u00f3n de Jes\u00fas a la vista de esta multitud de enfermos. \u00a1Cu\u00e1nto ha da\u00f1ado el pecado la imagen de Dios en el hombre!<\/p>\n<p>Pero entre todos los enfermos hab\u00eda uno por el que Jes\u00fas se interes\u00f3 de manera especial. Se trataba de un hombre que hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os que estaba sufriendo mientras esperaba una sanidad que nunca llegaba. Bien podr\u00edamos decir que era un caso extremo entre toda aquella multitud. Y como vamos a ver a continuaci\u00f3n, despu\u00e9s de tanto esperar, y vi\u00e9ndose cada vez m\u00e1s viejo e incapacitado, el hombre hab\u00eda llegado a perder toda esperanza de ser sanado.<\/p>\n<p><strong>&#8220;\u00bfQuieres ser sano?&#8221;<\/strong><br \/>\nCuando Jes\u00fas inici\u00f3 la conversaci\u00f3n con \u00e9l, lo primero que le dijo nos puede parecer algo rid\u00edculo: &#8220;\u00bfQuieres ser sano?&#8221;. Pero nunca hay nada absurdo en lo que el Se\u00f1or hace. De hecho, el Se\u00f1or estaba abordando el problema en su misma ra\u00edz. Porque aunque nos pueda parecer extra\u00f1o, hay muchas personas que est\u00e1n enfermas y prefieren continuar en su estado, ya que \u00e9ste les atrae la simpat\u00eda, lastima y la ayuda de otros.<\/p>\n<p>Esto se percibe con total claridad cuando reflexionamos acerca del estado espiritual del hombre. \u00bfCu\u00e1ntos hay que a pesar de tantos fracasos en la vida, no quieren acudir a Dios en busca de una soluci\u00f3n a su situaci\u00f3n? Viven sin poder escapar de su dilema personal, de los problemas y el vac\u00edo de su alma, y sin embargo se niegan a ser sanados moral y espiritualmente. A pesar de que se sienten totalmente insatisfechos con su situaci\u00f3n, prefieren resignarse como excusa para no hacer nada y as\u00ed seguir viviendo de la misma manera que les causa sus problemas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la pregunta con la que Jes\u00fas inici\u00f3 la conversaci\u00f3n ten\u00eda como prop\u00f3sito que aquel hombre manifestara que realmente quer\u00eda ser sanado.<\/p>\n<p><strong>&#8220;No tengo qui\u00e9n me meta en el estanque&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>La respuesta del paral\u00edtico puso de relieve su frustraci\u00f3n. Hab\u00eda perdido toda esperanza de ser sanado, y le explica al Se\u00f1or todos los problemas que encontraba para llegar a la \u00fanica soluci\u00f3n que \u00e9l conoc\u00eda.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar su desanimo. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de perseverar sin descanso en lo que no solucionaba su problema, hab\u00eda llegado a darse por vencido. Pero lo m\u00e1s grave de su estado era que cuando Jes\u00fas se present\u00f3 ante \u00e9l, su frustraci\u00f3n le imped\u00eda darse cuenta de que ten\u00eda delante de s\u00ed la verdadera soluci\u00f3n a su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para dar rienda suelta a su amargura y culpar a otros por su falta de inter\u00e9s y solidaridad para ayudarle a llegar al estanque cuando el agua se agitaba. Esta falta de amigos o familiares que se mostraran dispuestos a ayudarle, aun nos hace sentir m\u00e1s simpat\u00eda por este paral\u00edtico. Pero lo cierto es que as\u00ed somos los seres humanos. Y esto se manifiesta con mayor crudeza cuando lo que est\u00e1 en juego son nuestros propios intereses personales, en esos casos ocurre como en aquel estanque de Betesda, donde la \u00fanica regla que parec\u00eda aplicarse es la de que cada uno peleara por lo suyo sin importarle nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>En realidad, tal como aqu\u00ed se nos presenta a este hombre, podemos decir que es un s\u00edmbolo de la impotencia espiritual de todos los hombres. Porque lo reconozcamos o no, todos nosotros somos totalmente incapaces de ayudarnos a nosotros mismos para cambiar las graves consecuencias que el pecado ha tra\u00eddo sobre nosotros. En lo profundo de nuestro ser sentimos el vac\u00edo, la ruina y el fracaso en nuestra lucha por lograr agradar a Dios con acciones que sean dignas de \u00e9l. Y muchas veces gastamos la vida confiando en personas y cosas que nunca llegan a aportarnos ninguna soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, frente a nuestra propia debilidad y la incapacidad de otros para ayudarnos, Cristo se interesa por nosotros y viene a dar su vida por nosotros. Pablo lo resumi\u00f3 de esta forma tan hermosa:<\/p>\n<p>(Ro 5:6-8)\u00a0&#8220;Porque Cristo, cuando a\u00fan \u00e9ramos d\u00e9biles, a su tiempo muri\u00f3 por los imp\u00edos. Ciertamente, apenas morir\u00e1 alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.&#8221;<\/p>\n<p><strong>&#8220;Jes\u00fas le dijo: Lev\u00e1ntate, toma tu lecho, y anda&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas se dirigi\u00f3 al paral\u00edtico para mostrarle que, a pesar de tantos fracasos, no todo estaba perdido, porque \u00e9l mismo ten\u00eda m\u00e1s poder que ning\u00fan \u00e1ngel o que cualquier agua milagrosa y era capaz de sanarlo con una sola palabra. De esta manera Jes\u00fas se presento ante el paral\u00edtico como el amigo que todos nosotros necesitamos y que muchas veces hemos echado de menos. \u00c9l siempre se ha interesado por nuestros problemas, hasta el punto de hacerlos suyos, y nunca desatiende ni desprecia a nadie que se acerca a \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora bien, es muy probable que cuando el inv\u00e1lido vio que Jes\u00fas se interesaba por \u00e9l, parece que pens\u00f3 que ese forastero estar\u00eda dispuesto a ayudarle a llegar a tiempo al estanque la pr\u00f3xima vez que las aguas se agitaran. Pero qu\u00e9 sorpresa recibi\u00f3 cuando el &#8220;M\u00e9dico celestial&#8221;, sin necesidad de aquel estante o de una intervenci\u00f3n ang\u00e9lica, le dirigi\u00f3 aquellas palabras inolvidables que le devolvieron una sanidad completa e inmediata.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, el paral\u00edtico ten\u00eda que hacer algo para ser sanado. B\u00e1sicamente ten\u00eda que confiar en Jes\u00fas. Fij\u00e9monos que en una sola frase el Se\u00f1or le mand\u00f3 tres cosas que eran completamente imposibles para un paral\u00edtico: &#8220;Lev\u00e1ntate, toma tu lecho y anda&#8221;. \u00bfHar\u00eda caso a este forastero, que adem\u00e1s de ser un desconocido para \u00e9l, le pretend\u00eda sanar de una forma que \u00e9l no esperaba? \u00a1Qu\u00e9 desaf\u00edo para un hombre que acababa de confesar su completa incapacidad!<\/p>\n<p>Pero el hombre percibi\u00f3 tal autoridad y poder en las palabras de Jes\u00fas, que confi\u00f3 y obedeci\u00f3 lo que el Se\u00f1or le mandaba. Y entonces fue cuando descubri\u00f3 que cuando el Se\u00f1or manda algo, tambi\u00e9n da las fuerzas y la capacidad necesarias para llevarlo a cabo.<br \/>\nY as\u00ed, &#8220;al instante aquel hombre fue sanado, y tom\u00f3 su lecho, y anduvo&#8221;. De esta forma se resalta el car\u00e1cter completo y repentino de la curaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Y era d\u00eda de reposo aquel d\u00eda&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>La historia no termin\u00f3 all\u00ed, de hecho, este momento marc\u00f3 el comienzo de una larga controversia entre Jes\u00fas y los jud\u00edos, porque aunque pudi\u00e9ramos pensar que un milagro de sanidad tan extraordinario como este alegrar\u00eda a todos los que llegaran a conocerlo, el hecho es que no fue as\u00ed. Los jud\u00edos no tardaron en aparecer en la escena para criticar lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho. Desde su punto de vista, el poder y la misericordia manifestados por el Se\u00f1or al sanar completamente a aquel pobre hombre no ten\u00edan importancia alguna. Para ellos, todo esto pod\u00eda ser ignorado, porque lo \u00fanico que les parec\u00eda importante es que seg\u00fan su interpretaci\u00f3n de la ley se hab\u00eda quebrantado el d\u00eda de reposo: &#8220;Entonces los jud\u00edos dijeron a aquel que hab\u00eda sido sanado: Es d\u00eda de reposo; no te es l\u00edcito llevar tu lecho&#8221;.<\/p>\n<p>En el evangelio de Juan, los &#8220;jud\u00edos&#8221; son los caudillos del pueblo, los ancianos, gobernantes y escribas. No la muchedumbre, sino los representantes de la naci\u00f3n. Aquellos que como antes hemos se\u00f1alado, dif\u00edcilmente se acercar\u00edan a personas como el paral\u00edtico. Sin embargo, puesto que se sent\u00edan defensores de la verdadera religi\u00f3n, no tardaron en intervenir en este momento.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfque hab\u00eda de malo en lo que el Se\u00f1or acababa de hacer? A nosotros su actitud nos parece totalmente incomprensible, pero intentemos entender su razonamiento. La ley de Dios mandaba reposar en el s\u00e9ptimo d\u00eda, y ellos interpretaban con esto que no se deb\u00eda realizar ning\u00fan trabajo, por lo tanto, cuando vieron que el paral\u00edtico sanado estaba llevando su lecho, consideraron que estaba realizando un trabajo y de esta manera quebrantaba el mandamiento divino: &#8220;Es d\u00eda de reposo; no te es l\u00edcito llevar tu lecho&#8221;.<\/p>\n<p>Pero el prop\u00f3sito de Dios al dar este mandamiento, ten\u00eda que ver con traer reposo al hombre. As\u00ed que, aunque tal vez Jes\u00fas san\u00f3 al paral\u00edtico en el d\u00eda de reposo porque quiz\u00e1 no iba a haber otra ocasi\u00f3n, aun es m\u00e1s probable que lo hiciera para manifestar lo que significaba el verdadero reposo de Dios al que \u00e9l nos quiere llevar. Pensemos en el que hab\u00eda sido paral\u00edtico, \u00bfpod\u00eda haber mayor reposo para \u00e9l que haber sido liberado de la humillante enfermedad que hab\u00eda padecido durante treinta y ocho a\u00f1os de su vida? Sin duda que aquel hombre disfrutaba por primera vez en muchos a\u00f1os de un d\u00eda de reposo en condiciones. Sin embargo, los jud\u00edos no pod\u00edan entender esto, porque lo \u00fanico que les preocupaba era el cumplimiento externo de la ley.<\/p>\n<p>Con esto se puso de relieve el tremendo contraste entre la obra salvadora de Cristo y la religi\u00f3n legalista de los jud\u00edos. En tanto que ellos discut\u00edan y perfilaban lo que constitu\u00eda trabajo en el s\u00e9ptimo d\u00eda, imponiendo nuevas cargas sobre los hombres, el verdadero reposo de Dios trae liberaci\u00f3n al hombre. Seg\u00fan el parecer de los jud\u00edos, el hombre hab\u00eda sido creado para el d\u00eda de reposo, pero tal como Cristo lo entend\u00eda, el d\u00eda de reposo hab\u00eda sido hecho por causa del hombre\u00a0(Mr 2:27).<\/p>\n<p>Al prohibir a este hombre sanado que llevara su lecho, como si estuviera haciendo algo comparable al que llevaba una carga al mercado para venderla, hac\u00edan de la ley de Dios una caricatura. Y es que debajo de su religiosidad externa, se escond\u00eda la dureza del coraz\u00f3n de hombres que ten\u00edan la conciencia cauterizada. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera podemos entender su actitud frente a este milagro del Se\u00f1or?<\/p>\n<p><strong>&#8220;Le preguntaron: \u00bfQui\u00e9n es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Los jud\u00edos encontraron al que hab\u00eda sido sanado y comenzaron su peculiar interrogatorio. En ese momento el que hab\u00eda sido paral\u00edtico se debi\u00f3 asustar y en su respuesta parece que intenta librarse de cualquier responsabilidad por lo que estaba haciendo y arroja la culpa sobre el Se\u00f1or: &#8220;\u00c9l les respondi\u00f3: El que me san\u00f3, \u00e9l mismo me dijo: Toma tu lecho y anda&#8221;.<\/p>\n<p>En cualquier caso, independientemente de lo que estuviera pasando por su mente en esos momentos, la respuesta que dio a los jud\u00edos pon\u00eda en evidencia que Jes\u00fas actuaba con un poder sobrenatural que ellos no ten\u00edan, \u00bfpor qu\u00e9 cu\u00e1l de ellos pod\u00eda decirle a un paral\u00edtico que se levantara y llevara su lecho? Pero este hecho no les interesaba, as\u00ed que, en lugar de preguntar qui\u00e9n le hab\u00eda sanado, s\u00f3lo se interesaron por saber qui\u00e9n le hab\u00eda mandado llevar su lecho.<\/p>\n<p>Durante los treinta y ocho a\u00f1os que este hombre hab\u00eda estado enfermo, ellos no hab\u00edan hecho nada por \u00e9l, y ahora, en lugar de alegrarse por su sanidad, comenzaban una persecuci\u00f3n implacable contra su bienhechor. \u00bfNo se daban cuenta de lo rid\u00edculo de su actitud? \u00bfNo ve\u00edan que al fin y al cabo lo \u00fanico que el hombre estaba llevando era un lecho?<br \/>\nPero en realidad, lo que les mov\u00eda no era su defensa de la ley de Dios, sino su odio contra Jes\u00fas. En esta ocasi\u00f3n vieron una oportunidad para atacarle porque hab\u00eda mandado a un hombre que llevara su lecho despu\u00e9s de ser sanado, pero cuando m\u00e1s adelante devolvi\u00f3 la vista a un ciego en el d\u00eda de reposo, entonces no le mand\u00f3 llevar nada, pero aun as\u00ed los jud\u00edos tampoco estuvieron satisfechos y tambi\u00e9n cuestionaron que el poder con el que actuaba no proven\u00eda de Dios\u00a0(Jn 9:16). Porque como decimos, su problema era que odiaban a Jes\u00fas, as\u00ed que nada de lo que hiciera les parecer\u00eda bien.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Y el que hab\u00eda sido sanado no sab\u00eda qui\u00e9n fuese&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Es curioso que el paral\u00edtico no pudo explicar qui\u00e9n era el que le hab\u00eda sanado. Parece que antes de su sanidad no conoc\u00eda qui\u00e9n era Jes\u00fas, y despu\u00e9s no debi\u00f3 tomarse mucho inter\u00e9s en averiguar algo m\u00e1s acerca de su benefactor, porque suponemos que de haberlo hecho, no habr\u00eda tenido muchas dificultades en encontrar a alguien que le informara acerca de \u00e9l, puesto que sus se\u00f1ales hab\u00edan llegado a ser bien conocidas en Jerusal\u00e9n\u00a0(Jn 2:23).<\/p>\n<p>En cualquier caso, tambi\u00e9n es verdad que el Se\u00f1or no se qued\u00f3 mucho tiempo en aquel estanque, sino que se apart\u00f3 pronto. El por qu\u00e9 lo hizo no lo podemos saber con seguridad. Es muy probable que estuviera huyendo nuevamente de la popularidad, aunque tambi\u00e9n es posible que quisiera dar una oportunidad a este hombre sanado para afirmarse en sus convicciones al verse obligado a expresarlas sin la ayuda de nadie.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Despu\u00e9s le hall\u00f3 Jes\u00fas en el templo&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>El hecho de que el paral\u00edtico no supiera todav\u00eda qui\u00e9n era Jes\u00fas, pone en evidencia que hab\u00eda un asunto pendiente, y como sabemos, el Se\u00f1or no deja las cosas a medias, as\u00ed que nuevamente busc\u00f3 al paral\u00edtico, al que en esta ocasi\u00f3n encontr\u00f3 en el templo. Quiz\u00e1 hab\u00eda ido all\u00ed para dar las gracias a Dios, aunque esto tampoco se nos dice. Pero donde por supuesto ya no iba a estar, ser\u00eda en aquel estanque en el que hab\u00eda pasado los \u00faltimos treinta y ocho a\u00f1os de su vida.<\/p>\n<p>Notemos que nuevamente fue el Se\u00f1or quien busc\u00f3 al que hab\u00eda sido paral\u00edtico. Su prop\u00f3sito en esta ocasi\u00f3n no era otro que el de tratar con \u00e9l un asunto aun m\u00e1s importante que el de su sanidad f\u00edsica. Como vamos a ver, esto ten\u00eda que ver con su condici\u00f3n espiritual, porque hasta ese momento no hab\u00eda habido ninguna evidencia de que este hombre hubiera confiado en Cristo para su salvaci\u00f3n, ni tampoco que sus pecados hubieran sido perdonados.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Has sido sanado; no peques m\u00e1s para que no te venga alguna cosa peor&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>El paral\u00edtico hab\u00eda sido completamente restablecido desde la perspectiva f\u00edsica, pero otra cosa muy distinta era su esp\u00edritu. Y como vamos a ver, esto segundo era lo realmente importante. As\u00ed que cuando Jes\u00fas lo volvi\u00f3 a encontrar en el templo, abord\u00f3 esta cuesti\u00f3n de la siguiente manera: &#8220;Has sido sanado; no peques m\u00e1s para que no te venga alguna cosa peor&#8221;.<\/p>\n<p>Estas palabras del Se\u00f1or nos sorprenden. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda haber peor que pasar treinta y ocho a\u00f1os paral\u00edtico, tirado en el suelo y olvidado de la sociedad? Sin duda es posible encontrar tragedias mayores en un mundo como el nuestro, pero no es f\u00e1cil. Pero \u00bfa qu\u00e9 se refer\u00eda el Se\u00f1or? Pues indudablemente ten\u00eda que ver con el castigo eterno. Y la \u00fanica forma de evitarlo ser\u00eda seguir las indicaciones de Jes\u00fas: &#8220;No peques m\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>Es indudable que el Se\u00f1or quer\u00eda que aquel hombre comprendiese que el pecado tiene consecuencias mucho m\u00e1s terribles que una dolencia f\u00edsica. Notemos adem\u00e1s que en las palabras de Jes\u00fas hay impl\u00edcito un elemento de juicio. Tarde o temprano, todos tendremos de dar cuenta de nuestros hechos. Como dijo el autor de Hebreos: &#8220;est\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu\u00e9s de esto el juicio&#8221;\u00a0(He 9:27). Y aquellos que mueren sin que sus pecados hayan sido perdonados, se enfrentar\u00e1n a la condenaci\u00f3n de Dios y a una angustia eterna que de ninguna manera puede ser comparable con la peor de las tragedias que en esta vida presente podamos llegar a imaginar. Es cierto que no queremos o\u00edr estas cosas, pero el Se\u00f1or Jesucristo advirti\u00f3 sobre ello. Algunos pueden pensar que de esta manera lo que pretendemos es infundir miedo y terror a las personas para que busquen a Dios. Y por supuesto, estas cosas nos deber\u00edan hacer pensar seriamente en ello, aunque nunca una persona se puede convertir a Dios de verdad si lo hace por miedo. La conversi\u00f3n aut\u00e9ntica s\u00f3lo puede ser por amor a Dios.<\/p>\n<p>Ahora bien, fij\u00e9monos en que junto a su solemne advertencia, \u00e9l Se\u00f1or expuso la \u00fanica forma posible de librarse de aquello que ha descrito como &#8220;algo peor&#8221;. Esta soluci\u00f3n es el arrepentimiento. Tanto aquel paral\u00edtico, como nosotros mismos, debemos escuchar esta exhortaci\u00f3n del Se\u00f1or, que es la misma norma divina que tambi\u00e9n fue expuesta a la mujer tomada en adulterio: &#8220;Vete y no peques m\u00e1s&#8221;\u00a0(Jn 8:11).<\/p>\n<p>Este arrepentimiento debe ser genuino y se debe manifestar en un cambio real de vida. Por supuesto, tambi\u00e9n es necesaria la fe en Cristo. Esto \u00faltimo ya lo hemos considerado en otras porciones de este mismo evangelio\u00a0(Jn 3:16), y en la medida que avancemos veremos que esta fe se debe depositar no s\u00f3lo en su Persona, sino tambi\u00e9n en la Obra de la Cruz que \u00e9l se dispon\u00eda a llevar a cabo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, debemos abordar otro aspecto m\u00e1s que se desprende de las palabras de Jes\u00fas. En el caso del paral\u00edtico, da la impresi\u00f3n de que su enfermedad fue un castigo por su proceder. Tal vez ten\u00eda alg\u00fan pecado concreto y como resultado qued\u00f3 paral\u00edtico. Y esto reabre el debate: \u00bfes la enfermedad un castigo divino? Esto es algo que frecuentemente se preguntan los que sufren por enfermedades graves.<\/p>\n<p>Evidentemente, no todas las enfermedades son fruto del pecado personal del enfermo, porque en ocasiones vemos que quienes se enferman son criaturas inocentes. Sin embargo, en otras ocasiones la relaci\u00f3n es muy evidente. Por ejemplo, si una persona fuma no es de extra\u00f1ar que acabe teniendo un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n como consecuencia de ello. Pero hay otros muchos casos en que la conexi\u00f3n no es tan f\u00e1cil de establecer, y no nos toca a nosotros ser los jueces de nadie.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, la Biblia nos ense\u00f1a que tanto la enfermedad como la muerte, son siempre el resultado de formar parte de una raza ca\u00edda. Aunque no nos lo parezca, el pecado ha tra\u00eddo graves consecuencias para toda la raza humana, y aun para la creaci\u00f3n en la que vivimos\u00a0(Ro 8:20-23). Desgraciadamente vemos sus resultados con demasiada frecuencia en nosotros mismos y a nuestro alrededor. Sin embargo, como ya hemos se\u00f1alado, de las palabras de Jes\u00fas se desprende que hay una soluci\u00f3n que puede cambiar nuestro destino final.<\/p>\n<p><strong>&#8220;El hombre se fue y dio aviso a los jud\u00edos que Jes\u00fas era el que le hab\u00eda sanado&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su breve encuentro con Jes\u00fas, el que hab\u00eda sido paral\u00edtico fue a los jud\u00edos para informarles de que quien le hab\u00eda sanado era Jes\u00fas. Nosotros nos preguntamos por qu\u00e9 lo hizo y cu\u00e1les eran sus intenciones. Tal vez quer\u00eda dar testimonio de \u00e9l y rendirle su tributo. O quiz\u00e1 s\u00f3lo pretend\u00eda quedar bien con los jud\u00edos y librarse definitivamente de la acusaci\u00f3n que le hab\u00edan hecho por llevar su lecho en un d\u00eda de reposo. No podemos saberlo. En cualquier caso, su actitud trajo graves consecuencias para Jes\u00fas: &#8220;Por esta causa los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas, y procuraban matarle, porque hac\u00eda estas cosas en el d\u00eda de reposo&#8221;. Su confesi\u00f3n sirvi\u00f3 para que se avivara aun m\u00e1s la hostilidad contra Jes\u00fas, llegando a una confrontaci\u00f3n abierta.<\/p>\n<p>Al terminar este estudio nos quedamos con una sensaci\u00f3n un tanto extra\u00f1a. \u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 Jes\u00fas sanar a aquel paral\u00edtico? Por un lado, el enfermo ni sab\u00eda qui\u00e9n era Jes\u00fas, ni tampoco esperaba nada de \u00e9l. Adem\u00e1s, una vez sanado, el Se\u00f1or le tuvo que advertir seriamente que no siguiera viviendo de la misma manera que hasta ese momento lo hab\u00eda hecho, para que no le viniera alguna cosa peor, lo que nos hace pensar que despu\u00e9s de su sanidad, no parec\u00eda tener intenciones de cambiar espiritualmente. Y por \u00faltimo, la actitud que adopt\u00f3 en su trato con los jud\u00edos, s\u00f3lo sirvi\u00f3 para causar problemas a Jes\u00fas. Ante todo esto, nos preguntamos \u00bfpor qu\u00e9 el Se\u00f1or lo san\u00f3? \u00bfqu\u00e9 vio en \u00e9l? Y la respuesta es que lo que movi\u00f3 a Jes\u00fas no fue lo que vio en el paral\u00edtico, sino su propio car\u00e1cter: el Se\u00f1or es muy misericordioso y compasivo\u00a0(Stg 5:11). Y en realidad, esta es la misma raz\u00f3n por la que fue a la cruz para morir tambi\u00e9n por nosotros.<\/p>\n<p><strong>Preguntas<\/strong><br \/>\n1. Razone en qu\u00e9 sentido el estado en el que se encontraba este paral\u00edtico es un ejemplo de la situaci\u00f3n espiritual en la que se encuentra todo hombre. Justifique su respuesta con otras citas b\u00edblicas.<\/p>\n<p>2. Se\u00f1ale algunas de las diferencias que hab\u00eda entre los jud\u00edos y el Se\u00f1or Jes\u00fas que encontramos en este pasaje.<\/p>\n<p>3. Hemos visto que el Se\u00f1or tuvo dos encuentros con el paral\u00edtico, uno en el estanque de Betesda y otro en el templo. \u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or lo busc\u00f3 nuevamente despu\u00e9s de haber sido sanado?<\/p>\n<p>4. \u00bfA qu\u00e9 cree que se refer\u00eda el Se\u00f1or cuando habl\u00f3 al paral\u00edtico de &#8220;alguna cosa peor&#8221;? Razone su respuesta aportando citas b\u00edblicas apropiadas.<\/p>\n<p>5. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre el pecado y la enfermedad?<\/p>\n<div><a href=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/?attachment_id=75512\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"522\" \/><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paral\u00edtico de Betesda &#8211; Juan 5:1-16 (Jn 5:1-16)\u00a0&#8220;Despu\u00e9s de estas cosas hab\u00eda una fiesta de los jud\u00edos, y subi\u00f3 Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n. Y hay en Jerusal\u00e9n, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco p\u00f3rticos. En \u00e9stos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, cojos y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":179,"featured_media":75512,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":{"0":"post-75511","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-reflexiones"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El vers\u00edculo del d\u00eda\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/elversiculodeldia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-01-16T14:31:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-01-18T04:30:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"768\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Publicador\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@elversiculo\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@elversiculo\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Publicador\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Publicador\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/28207690384384b0c36020e7c000f640\"},\"headline\":\"Estudio B\u00edblico &#8211; El paral\u00edtico de Betesda\",\"datePublished\":\"2021-01-16T14:31:51+00:00\",\"dateModified\":\"2021-01-18T04:30:34+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/\"},\"wordCount\":5619,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/01\\\/paralitico-betesda.jpg\",\"articleSection\":[\"Reflexiones\"],\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/\",\"name\":\"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/01\\\/paralitico-betesda.jpg\",\"datePublished\":\"2021-01-16T14:31:51+00:00\",\"dateModified\":\"2021-01-18T04:30:34+00:00\",\"description\":\"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/01\\\/paralitico-betesda.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/01\\\/paralitico-betesda.jpg\",\"width\":1024,\"height\":768},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/\",\"name\":\"El Vers\u00edculo del D\u00eda\",\"description\":\"Llevando un vers\u00edculo de salvaci\u00f3n a cada coraz\u00f3n!\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#organization\",\"name\":\"El Versiculo del Dia\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/logoOficialEVD.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/04\\\/logoOficialEVD.png\",\"width\":400,\"height\":100,\"caption\":\"El Versiculo del Dia\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/elversiculodeldia\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/elversiculo\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/elversiculo\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/elversiculodeldia\",\"https:\\\/\\\/chat.whatsapp.com\\\/HreYiXZFT8e0tZUmqriKfb\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/28207690384384b0c36020e7c000f640\",\"name\":\"Publicador\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/userbss.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/userbss.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/userbss.png\",\"caption\":\"Publicador\"},\"description\":\"Salvo por gracia \u2764 Dios es bueno y para siempre es Su misericordia!\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.elversiculodeldia.com\\\/\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/elversiculodeldia.com\\\/blog\\\/author\\\/publicador\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda","description":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda","og_description":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda","og_url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/","og_site_name":"El vers\u00edculo del d\u00eda","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/elversiculodeldia","article_published_time":"2021-01-16T14:31:51+00:00","article_modified_time":"2021-01-18T04:30:34+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":768,"url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Publicador","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@elversiculo","twitter_site":"@elversiculo","twitter_misc":{"Written by":"Publicador","Est. reading time":"28 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/"},"author":{"name":"Publicador","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#\/schema\/person\/28207690384384b0c36020e7c000f640"},"headline":"Estudio B\u00edblico &#8211; El paral\u00edtico de Betesda","datePublished":"2021-01-16T14:31:51+00:00","dateModified":"2021-01-18T04:30:34+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/"},"wordCount":5619,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg","articleSection":["Reflexiones"],"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/","name":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda","isPartOf":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg","datePublished":"2021-01-16T14:31:51+00:00","dateModified":"2021-01-18T04:30:34+00:00","description":"Estudio B\u00edblico - El paral\u00edtico de Betesda - El vers\u00edculo del d\u00eda","inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/estudio-biblico-el-paralitico-de-betesda\/#primaryimage","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg","contentUrl":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/paralitico-betesda.jpg","width":1024,"height":768},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#website","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/","name":"El Vers\u00edculo del D\u00eda","description":"Llevando un vers\u00edculo de salvaci\u00f3n a cada coraz\u00f3n!","publisher":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#organization","name":"El Versiculo del Dia","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/logoOficialEVD.png","contentUrl":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/logoOficialEVD.png","width":400,"height":100,"caption":"El Versiculo del Dia"},"image":{"@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/elversiculodeldia","https:\/\/x.com\/elversiculo","https:\/\/www.instagram.com\/elversiculo","https:\/\/www.youtube.com\/user\/elversiculodeldia","https:\/\/chat.whatsapp.com\/HreYiXZFT8e0tZUmqriKfb"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/#\/schema\/person\/28207690384384b0c36020e7c000f640","name":"Publicador","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/userbss.png","url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/userbss.png","contentUrl":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/userbss.png","caption":"Publicador"},"description":"Salvo por gracia \u2764 Dios es bueno y para siempre es Su misericordia!","sameAs":["https:\/\/www.elversiculodeldia.com\/"],"url":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/author\/publicador\/"}]}},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/179"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75511\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/75512"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}