{"id":112429,"date":"2026-09-12T16:03:36","date_gmt":"2026-09-12T20:03:36","guid":{"rendered":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/?p=112429"},"modified":"2026-09-12T17:03:02","modified_gmt":"2026-09-12T21:03:02","slug":"pulpito-evangelico-permanecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/pulpito-evangelico-permanecer\/","title":{"rendered":"P\u00falpito Evang\u00e9lico PERMANECER"},"content":{"rendered":"<div>\n<div dir=\"ltr\">\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<b>PERMANECER<\/b><\/p>\n<p><b>Pastor Jorge L. Cintr\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b><i>Yo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos; el que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto; porque separados de m\u00ed nada pod\u00e9is hacer.<\/i><\/b> Juan 15:5<b><i><\/i><\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Mensaje presentado en el Pabell\u00f3n de Oraci\u00f3n de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 13 de septiembre de 2026 \u2013 10:15 am<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>INTRODUCCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Vivimos en un mundo donde las circunstancias cambian constantemente. Cambian las personas. Cambian las relaciones. Cambian las responsabilidades. Cambian los planes. Cambian las oportunidades. Cambian las condiciones econ\u00f3micas. Cambian nuestras fuerzas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay cambios que nosotros escogemos, pero tambi\u00e9n hay cambios que llegan a nuestra vida sin que los hayamos escogido. Algunos cambios nos producen alegr\u00eda. Otros nos producen preocupaci\u00f3n. Algunos cambios nos abren nuevas oportunidades. Otros nos obligan a comenzar nuevamente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay algo que necesitamos entender como creyentes: No podemos controlar todas las circunstancias que cambian a nuestro alrededor, pero s\u00ed podemos decidir d\u00f3nde permanecer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas, en Juan 15, habla de la vid y los p\u00e1mpanos. La vid es la planta que sostiene las ramas y de la cual ellas reciben lo necesario para vivir y producir fruto. En el lenguaje que utiliza Jes\u00fas, esas ramas son los p\u00e1mpanos. Un p\u00e1mpano, por lo tanto, no tiene una vida independiente de la vid. Su vida depende de permanecer unido a ella. Precisamente esa imagen es la que Jes\u00fas utiliza para ense\u00f1arnos una verdad espiritual: nuestra vida depende de permanecer unidos a \u00c9l. Jes\u00fas dice: <b><i>\u201cYo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos.\u201d<\/i><\/b> Y entonces a\u00f1ade: <b><i>\u201cEl que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto.\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas no dijo que las circunstancias nunca cambiar\u00edan. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que, aunque cambien las circunstancias, el creyente debe permanecer unido a \u00c9l.<\/p>\n<p><b><u>\u00a0<\/u><\/b><\/p>\n<p><b>LAS CIRCUNSTANCIAS CAMBIAN, PERO CRISTO PERMANECE<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Los cambios forman parte de nuestra experiencia humana. Ninguno de nosotros puede garantizar que ma\u00f1ana las circunstancias ser\u00e1n iguales a las de hoy. Hay cosas que est\u00e1n fuera de nuestro control. Hay situaciones que cambian sin previo aviso. Hay personas que entran y salen de diferentes etapas de nuestra vida. Hay planes que funcionan y otros que tienen que modificarse. El problema no es solamente que las circunstancias cambien. El verdadero problema aparece cuando nuestra estabilidad espiritual depende de que las circunstancias permanezcan iguales. Si nuestra paz depende de que todo salga como esperamos, cualquier cambio puede robarnos la paz. Si nuestra fe depende de que entendamos todo lo que ocurre, cualquier situaci\u00f3n que no comprendamos puede sacudirnos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas permanece aunque nuestras circunstancias cambien. La vida puede cambiar, pero Jesucristo no cambia. Podemos enfrentar d\u00edas diferentes. Podemos entrar en temporadas diferentes. Podemos enfrentar problemas que nunca hab\u00edamos imaginado. Pero seguimos teniendo al mismo Se\u00f1or. Nuestra seguridad no est\u00e1 en la estabilidad de las circunstancias. Nuestra seguridad est\u00e1 en la estabilidad de Cristo. Las circunstancias son variables. Cristo es permanente. Por eso el creyente necesita aprender a decir: \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 va a cambiar ma\u00f1ana, pero s\u00e9 qui\u00e9n seguir\u00e1 conmigo.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanecer en Cristo significa no permitir que los cambios determinen nuestra relaci\u00f3n con Dios. No debemos acercarnos a Cristo solamente cuando las circunstancias son favorables. Cristo sigue siendo nuestro Se\u00f1or cuando las cosas salen bien. Cristo sigue siendo nuestro Se\u00f1or cuando las cosas salen mal. Cristo sigue siendo nuestro Se\u00f1or cuando entendemos lo que est\u00e1 ocurriendo. Cristo sigue siendo nuestro Se\u00f1or cuando no entendemos. Nuestra relaci\u00f3n con Cristo no puede depender de nuestras circunstancias. Si todo est\u00e1 bien, permanecemos. Si aparece una dificultad, permanecemos. Si recibimos una bendici\u00f3n, permanecemos. Si atravesamos una prueba, permanecemos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nuestra permanencia no est\u00e1 determinada por las circunstancias, sino por nuestra relaci\u00f3n con Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PERMANECER EN CRISTO SIGNIFICA MANTENERNOS UNIDOS A \u00c9L<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas establece la relaci\u00f3n entre la vid y los p\u00e1mpanos. Jes\u00fas dice: <b><i>\u201cYo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos.\u201d<\/i><\/b> La vid representa a Cristo. Los p\u00e1mpanos representan a quienes pertenecen a Cristo. El p\u00e1mpano depende de la vid para recibir lo necesario para vivir y producir fruto. El p\u00e1mpano no puede separarse de la vid y esperar producir fruto por s\u00ed mismo. Puede conservar durante alg\u00fan tiempo la apariencia de estar vivo. Pero separado de la vid pierde la fuente de su vida. Finalmente se seca.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nuestra vida espiritual depende de nuestra uni\u00f3n con Cristo. No podemos vivir la vida cristiana dependiendo exclusivamente de nuestra capacidad. Nuestra inteligencia no es suficiente. Nuestra experiencia no es suficiente. Nuestra disciplina personal no es suficiente. Nuestra fuerza de voluntad no es suficiente. Necesitamos permanecer conectados a Cristo. Necesitamos su Palabra. Necesitamos su direcci\u00f3n. Necesitamos su gracia. Necesitamos su presencia. Permanecer significa mantener una relaci\u00f3n continua con Cristo. No se trata de acercarnos a \u00c9l solamente de vez en cuando. No se trata de buscarlo solamente cuando tenemos una necesidad. Se trata de vivir conscientemente unidos a \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los cambios de la vida hacen todav\u00eda m\u00e1s importante nuestra permanencia en Cristo. Cuando todo permanece estable, podemos equivocadamente pensar que tenemos suficiente fuerza para enfrentar la vida solos. Cuando las circunstancias cambian, descubrimos nuestra necesidad de permanecer cerca de Cristo. Las circunstancias cambiantes pueden ense\u00f1arnos algo que no siempre queremos reconocer: no somos autosuficientes. Necesitamos a Cristo no solamente para sobrevivir las temporadas dif\u00edciles. Necesitamos a Cristo para vivir cada d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PERMANECER EN CRISTO SIGNIFICA NO DEPENDER DE NUESTRAS PROPIAS FUERZAS<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas declara una verdad contundente en Juan 15:5. Jes\u00fas dice: <b>\u201cSeparados de m\u00ed nada pod\u00e9is hacer.\u201d<\/b> No dijo que podemos hacer algunas cosas sin \u00c9l. No dijo que podemos hacer casi todo sin \u00c9l. Dijo: <b><i>\u201cNada pod\u00e9is hacer.\u201d<\/i><\/b> Esta declaraci\u00f3n destruye la ilusi\u00f3n de autosuficiencia espiritual. Podemos tener capacidades. Podemos tener experiencia. Podemos tener conocimiento. Podemos tener recursos. Pero necesitamos a Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Separarnos de Cristo afecta nuestra capacidad de producir fruto espiritual<b>. <\/b>El fruto espiritual no se produce simplemente mediante esfuerzo humano.<b> <\/b>Podemos mejorar nuestra conducta externamente.<b> <\/b>Podemos aprender determinadas formas de actuar.<b> <\/b>Podemos desarrollar h\u00e1bitos religiosos.<b> <\/b>Pero el fruto que Cristo quiere producir en nosotros nace de una vida conectada con \u00c9l.<b> <\/b>El fruto es evidencia de que existe vida.<b> <\/b>Una rama viva produce.<b> <\/b>Una rama desconectada pierde su capacidad de producir.<b> <\/b>Por eso Jes\u00fas no solamente quiere que parezcamos cristianos.<b> <\/b>Jes\u00fas quiere que nuestra vida produzca fruto.<b><\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los momentos de cambio pueden revelar de qu\u00e9 estamos dependiendo. Cuando todo funciona como queremos, podemos pensar que nuestra estabilidad viene de nuestras circunstancias. Cuando las circunstancias cambian, descubrimos d\u00f3nde estaba realmente nuestra confianza. Si nuestra confianza estaba puesta en las circunstancias, nos desestabilizamos. Si nuestra confianza estaba puesta en Cristo, podemos atravesar el cambio sin perder nuestra identidad espiritual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanecer significa aprender a depender de Cristo nuevamente cada d\u00eda. Necesitamos reconocer diariamente: <b><i>\u201cSe\u00f1or, separados de ti nada puedo hacer.\u201d<\/i><\/b> Esa declaraci\u00f3n no es una expresi\u00f3n de derrota. Es una expresi\u00f3n de dependencia. Es reconocer que nuestra fortaleza verdadera viene de Cristo. El creyente maduro no es aquel que piensa que ya puede hacerlo todo solo. El creyente maduro es aquel que ha aprendido cu\u00e1nto necesita de Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PERMANECER EN CRISTO NOS PERMITE DAR FRUTO AUN EN MEDIO DE LOS CAMBIOS<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas relaciona la permanencia con el fruto. Juan 15:5 dice: <b><i>\u201cEl que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto.\u201d<\/i><\/b> Jes\u00fas no promete que permaneceremos sin problemas. Promete que una vida conectada con \u00c9l puede producir fruto. El fruto no depende de que las circunstancias sean perfectas. El fruto depende de nuestra conexi\u00f3n con Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dios puede producir fruto en nosotros durante diferentes temporadas. Hay temporadas de abundancia. Hay momentos en los que todo parece estar funcionando bien. En esos momentos tambi\u00e9n necesitamos permanecer. Hay temporadas de dificultad. Hay momentos en los que tenemos que enfrentar situaciones que no escogimos. En esos momentos tambi\u00e9n podemos permanecer. Hay temporadas de espera. Hay momentos en los que no vemos resultados inmediatos. En esos momentos tambi\u00e9n debemos permanecer. Hay temporadas de cambio. Hay momentos en los que no sabemos exactamente qu\u00e9 viene despu\u00e9s. En esos momentos tambi\u00e9n podemos permanecer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El fruto espiritual se manifiesta en nuestra manera de vivir. Permanecer en Cristo debe producir cambios en nuestro car\u00e1cter. Nos hace m\u00e1s pacientes. Nos hace m\u00e1s compasivos. Nos hace m\u00e1s humildes. Nos hace m\u00e1s dispuestos a perdonar. Nos hace m\u00e1s firmes en la fe. Permanecer en Cristo tambi\u00e9n afecta nuestra manera de enfrentar las circunstancias. No reaccionamos de la misma manera que antes. Aprendemos a confiar. Aprendemos a esperar. Aprendemos a responder con fe. El fruto demuestra que nuestra relaci\u00f3n con Cristo est\u00e1 produciendo algo en nosotros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PERMANECER REQUIERE CUIDAR NUESTRA RELACI\u00d3N CON CRISTO<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas habla de permanecer en \u00c9l. Permanecer no describe una experiencia moment\u00e1nea. Permanecer implica continuidad. Permanecer implica constancia. Permanecer implica estabilidad. No podemos vivir una relaci\u00f3n profunda con Cristo solamente mediante momentos aislados. Necesitamos cultivar nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l. Necesitamos mantenernos cerca de \u00c9l. Necesitamos permitir que su Palabra permanezca en nosotros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La Palabra de Cristo debe ocupar un lugar central en nuestra vida. En Juan 15:7 Jes\u00fas dice: <b><i>\u201cSi permanec\u00e9is en m\u00ed, y mis palabras permanecen en vosotros\u2026\u201d<\/i><\/b>Jes\u00fas relaciona la permanencia en \u00c9l con la permanencia de sus palabras en nosotros. No podemos separar nuestra relaci\u00f3n con Cristo de su Palabra. Permanecer en Cristo significa permitir que su Palabra influya en nuestra manera de pensar. Su Palabra corrige nuestros pensamientos. Su Palabra orienta nuestras decisiones. Su Palabra confronta nuestras actitudes. Su Palabra fortalece nuestra fe.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanecer tambi\u00e9n implica obedecer. No basta con conocer las palabras de Cristo. Tenemos que permitir que esas palabras gobiernen nuestra vida. Si Cristo habla, escuchamos. Si Cristo corrige, aceptamos. Si Cristo manda, obedecemos. La permanencia verdadera produce obediencia. Porque cuando permanecemos cerca de Cristo, su voluntad comienza a ocupar un lugar mayor en nuestra vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PERMANECER CUANDO LAS CIRCUNSTANCIAS CAMBIAN ES UNA DECISI\u00d3N DE FE<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>No podemos decidir todas nuestras circunstancias, pero podemos decidir d\u00f3nde permanecer. Hay circunstancias que no podemos controlar. Hay cambios que no podemos detener. Hay situaciones que no podemos resolver inmediatamente. Pero podemos decidir permanecer en Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanecer significa confiar cuando no tenemos todas las respuestas. La fe no significa que siempre entendemos. Hay momentos en los que tendremos preguntas. Hay momentos en los que tendremos incertidumbre. Hay momentos en los que tendremos que esperar. Pero podemos permanecer aunque no entendamos. Podemos decir: \u201cSe\u00f1or, no comprendo todo, pero sigo contigo.\u201d Podemos decir: \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 traer\u00e1 ma\u00f1ana, pero mi vida sigue en tus manos.\u201d Podemos decir: \u201cLas circunstancias pueden cambiar, pero yo no voy a desprenderme de Cristo.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanecer significa no abandonar a Cristo cuando las cosas se ponen dif\u00edciles. Es f\u00e1cil permanecer cuando todo est\u00e1 bien. La verdadera profundidad de nuestra relaci\u00f3n con Cristo se revela cuando las circunstancias nos presionan. El creyente necesita aprender que una temporada dif\u00edcil no es una raz\u00f3n para alejarse de Cristo. La prueba no debe desconectarnos. La incertidumbre no debe desconectarnos. El dolor no debe desconectarnos. El cambio no debe desconectarnos. Precisamente en esos momentos necesitamos permanecer m\u00e1s cerca de Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>CUANDO PERMANECEMOS EN CRISTO, NUESTRA VIDA PUEDE SEGUIR DANDO FRUTO<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas presenta una consecuencia de permanecer. Juan 15:5 dice: <b>\u201cEl que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto.\u201d<\/b> La meta no es simplemente permanecer vivos espiritualmente. Cristo quiere que nuestra vida produzca fruto. Cristo quiere que nuestra permanencia tenga consecuencias visibles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una vida que permanece en Cristo puede ser de bendici\u00f3n para otros. Nuestra manera de vivir puede influir en nuestra familia. Nuestra manera de enfrentar las dificultades puede influir en quienes nos rodean. Nuestra fidelidad puede convertirse en testimonio. Nuestra confianza en Cristo puede fortalecer a otra persona. Nuestro amor puede mostrar el car\u00e1cter de Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las circunstancias pueden cambiar sin detener la obra de Dios en nuestra vida. Podemos estar en una temporada diferente y seguir creciendo. Podemos enfrentar dificultades y seguir produciendo fruto. Podemos atravesar incertidumbre y seguir confiando. Podemos vivir cambios importantes y seguir siendo fieles. Porque nuestra vida no depende finalmente de las circunstancias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nuestra vida depende de permanecer en Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>CONCLUSI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las circunstancias cambian. Los planes cambian. Las personas cambian. Las etapas cambian. Las condiciones cambian. Pero Jesucristo permanece. Y Jes\u00fas nos dice: <b>\u201cYo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos.\u201d<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nuestra responsabilidad no es controlar todas las circunstancias. Nuestra responsabilidad es permanecer en Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando las cosas cambien, permanezcamos. Cuando no entendamos, permanezcamos. Cuando tengamos que esperar, permanezcamos. Cuando enfrentemos dificultades, permanezcamos. Cuando recibamos bendiciones, permanezcamos. Cuando comience una nueva etapa, permanezcamos. Porque separados de Cristo nada podemos hacer. Pero unidos a Cristo podemos llevar fruto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La pregunta no es: \u201c\u00bfQu\u00e9 circunstancias van a cambiar?\u201d La pregunta es: \u201c\u00bfD\u00f3nde voy a permanecer cuando cambien?\u201d Y la respuesta del creyente debe ser: \u201cPermanecer\u00e9 en Cristo.\u201d No porque sabemos qu\u00e9 traer\u00e1 el ma\u00f1ana. No porque podemos controlar lo que suceder\u00e1.No porque tenemos todas las respuestas.Sino porque sabemos qui\u00e9n es \u00a0nuestra fuente de vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jesucristo es la vid. Nosotros somos los p\u00e1mpanos. Y mientras permanezcamos unidos a \u00c9l, podremos enfrentar los cambios sin perder nuestra vida espiritual, nuestra fe, nuestro prop\u00f3sito y nuestro fruto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiero que por un momento pienses en las circunstancias que est\u00e1n cambiando o han cambiado en tu vida. Tal vez hay algo que no esperabas. Tal vez hay una situaci\u00f3n que no puedes controlar. Tal vez hay un cambio que te produce temor. Tal vez est\u00e1s entrando en una etapa que no conoces. Tal vez hay algo que ha cambiado y todav\u00eda est\u00e1s tratando de acostumbrarte a ello.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy Jesucristo no necesariamente te promete que las circunstancias no cambiar\u00e1n. Pero te ofrece algo mucho m\u00e1s profundo<b>: <\/b>su presencia<b>.<\/b> Jes\u00fas te dice: <b>\u201cPermanece en m\u00ed.\u201d<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No te desprendas de Cristo. No permitas que el cambio te aleje de \u00c9l. No permitas que el temor te aleje de \u00c9l. No permitas que la incertidumbre te aleje de \u00c9l. No permitas que una circunstancia dif\u00edcil determine la profundidad de tu relaci\u00f3n con Cristo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Permanece. Permanece en su Palabra. Permanece en su presencia. Permanece en obediencia. Permanece en fe. Permanece en Cristo. Porque \u00c9l mismo dijo: <b>\u201cEl que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto.\u201d<\/b>Y tambi\u00e9n dijo: <b>\u201cPorque separados de m\u00ed nada pod\u00e9is hacer.\u201d<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy podemos decirle al Se\u00f1or: \u201cSe\u00f1or, no s\u00e9 qu\u00e9 circunstancias cambiar\u00e1n ma\u00f1ana, pero s\u00e9 d\u00f3nde quiero permanecer. Quiero permanecer en ti. Jes\u00fas dijo: <b><i>\u201cYo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos.\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Permanezcamos en Cristo!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/?attachment_id=112430\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elversiculodeldia.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Pulpito-Evangelico-1.jpg\" alt=\"\" title=\"\" width=\"481\" height=\"251\" \/><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0PERMANECER Pastor Jorge L. Cintr\u00f3n \u00a0 Yo soy la vid, vosotros los p\u00e1mpanos; el que permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto; porque separados de m\u00ed nada pod\u00e9is hacer. 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