
Para cambiar verdadera y profundamente una vida se requiere de un poder que va más allá de las fuerzas humanas, solo Dios puede transformar a alguien desde su interior.
En la Biblia, en la segunda carta a los Corintios, capitulo 5, verso 17, dice así, “De modo que, si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo! (RVC).
Cuando Jesús es el centro de la vida de un ser humano, cuando esa persona se ha arrepentido genuinamente, entonces la Palabra de Dios nos enseña que es una “nueva creación”, de modo que atrás ha quedado lo viejo y es todo nuevo.
Esta nueva criatura, ese hombre o esa mujer renovados en Cristo necesitan hacer algo muy importante y es “permanecer”; porque el proceso de transformación se logra con el tiempo y con la fe puesta en el Señor.
La Biblia tiene que ser la base para la vida del cristiano, todo lo contenido en ella es la verdad para nosotros, todas sus promesas son reales y todas sus ordenanzas deben ser seguidas.
Pero es importante saber que los cristianos pueden haber sido cambiado y aun así enfrentar retos y desafíos; se puede haber “nacido de nuevo”, pero todavía ser como lo dice Pablo en la segunda carta a los Corintios capítulo 4, verso 7 que dice “pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros”, (RVC).
Lo que se traduce en que lo que Dios nos ha dado es un gran tesoro que ha sido puesto en un recipiente tan frágil como una vasija de barro, que se puede romper, por lo que aun tendremos debilidades y momentos en los que nos podremos sentir inadecuados, pero sabemos que la fe puesta en el Señor activa el poderoso tesoro que Él ha depositado en nuestro interior para que confiemos en Él, en su sabiduría y poder.
Puedes sentir presión, angustia y temor, pero puedes estar seguro de que Dios nunca te abandonará, puede ser que incluso te hayas caído, Él te levantará.
Confía en Jesús, mantente firme en Su Palabra; cree y declara que Sus promesas son verdaderas. Ten la certeza en que, por tu fe en Jesús, verás el poder del Padre manifestado en ti, confiado en que Él te sacará adelante y te dará las fuerzas que necesites.
Oremos “Amado Padre, confío en ti, he puesto mi fe en Jesús, mediante el arrepentimiento de mis pecados, creo que me has hecho ser una nueva criatura, pero aun en mis debilidades me quebranto, por eso coloco delante de ti todas mis situaciones, inseguridades, temores y retos, así como también mis planes y mi futuro, te doy gracias por tu cuidado y amor por mí, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “De modo que, si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo! 2 Corintios 5:17 (RVC).
Buen Dia
Juan C Quintero
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