El tribunal de Cristo
Pastor, Jorge L. Cintrón Calzada
Mensaje para ser predicado en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 3 de septiembre de 2023, 7:30pm
Texto Bíblico: 2 Corintios 5:10
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
A través de los años, lamentablemente, muchos cristianos han sentido miedo ante las enseñanzas bíblicas sobre lo que comúnmente se ha llamado el Juicio Final.
La Biblia presenta enseñanzas de que cada persona tendrá que rendir cuenta a Dios por su conducta o comportamiento. (Salmo 96:10-13)
“Decid entre las naciones: Jehová reina.
También afirmó el mundo, no será conmovido;
Juzgará a los pueblos en justicia.
Alégrense los cielos, y gócese la tierra;
Brame el mar y su plenitud.
Regocíjese el campo, y todo lo que en él está;
Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento,
Delante de Jehová que vino;
Porque vino a juzgar la tierra.
Juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con su verdad.
Hechos 17:30,31: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”
Hebreos 9:27: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”
No obstante, el concepto de un juicio final no se encuentra en La Biblia. La falta de entendimiento bíblico ha hecho que lo que debe ser una nota de esperanza se haya convertido en muchos creyentes en una semilla de miedo. El creyente sirve a Dios porque le ama y no porque le tiene miedo. Tampoco le sirve por temor de perder su salvación. Le sirve porque es su amoroso Señor.
La Biblia revela en vez de un juicio final una serie de juicios. La Biblia revela cuatro (4) juicios
1- El juicio de la Cruz
Juan 16:8-11: “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.”
Colosenses 2:13-15: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
2- El juicio ante el tribunal de Cristo
2 Corintios 5:10: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
”
1 Corintios 4:5; “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.”
1 Corintios 3:12-15: “Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”
3- El juicio de las naciones
Mateo 25:31-46: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.”
4- El juicio ante trono blanco
Apocalipsis 20:11-15: “Y vi. un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”
Es necesario, para poder entender las enseñazas sobre los juicios tener claro la cronología de seis (6) eventos relacionados con el fin de los tiempos
1- La muerte de Jesús + en el año33DC. Durante ese evento se efectuó el primer juicio: El Juicio De La Cruz
2- La resurrección de Jesús. Al Jesús resucitar lleva consigo al cielo los espíritus-almas de todos los que se habían comportado rectamente y habían muerto desde el inicio de la humanidad hasta ese momento. Hasta ese evento esos espíritus-almas se encontraban en el Seno de Abraham en el Sehol, Desde ese momento todos los muertos en Cristo al morir su espíritu-alma asciende al cielo. Desde ese momento todos los que mueren sin Cristo su ser espíritu-alma desciende al Sehol
3- La resurrección de los muertos en Cristo y el arrebatamiento de la iglesia con un cuerpo incorruptible. Se efectúa el Juicio Ante El Tribunal de Cristo
4- El triunfo de Cristo en la Batalla de Armagedón y el comienzo del milenio. La bestia (Anticristo) y el falso profeta son lanzados al lago de fuego. Satanás es atado. Se efectúa el Juicio de Las Naciones
5- El Fin del Milenio. Satanás es suelto de su prisión y reúne a las naciones para enfrentar nuevamente a Cristo. Al final de esa rebelión Satanás es echado al lago de fuego y azufre. Se efectúa el Juicio Ante El Trono Blanco
6- El comienzo de la Eternidad
El juicio ante el tribunal de Cristo. Comparecerán ante el Tribunal de Cristo todos los que habían muerto y resucitaron cuando Cristo vino y levantó su Iglesia. La Iglesia levantada será transformada en un abrir y cerrar de ojos para comparecer ante este tribunal. Los justificados en Cristo comparecerán delante de este tribunal a fin de que sean juzgadas sus obras, y cada uno recibirá conforme a lo que haya hecho. Aunque su salvación estará garantizada por Cristo
El juicio de las naciones. Después de Armagedón los que queden vivos serán juzgados por como actuaron con Israel y la Iglesia durante la gran tribulación. Los que sean declarados “inocentes” participaran del reino milenial con un cuerpo corruptible. Ese cuerpo envejecerá, se reproducirán (habrá nacimientos) y morirá. Los que no sean declarados “inocentes” serán echados al Sehol
El juicio ante el Trono Blanco. Comparecerán todos los que hasta ese momento no hayan dado cuenta a Dios de sus acciones. Sobrevivientes de la última rebelión de Satanás. Los muertos durante el milenio. Los muertos no resucitados desde la fundación de la humanidad hasta Armagedón. El que no se encuentre su nombre en el libro de la vida será echado al lago de fuego y azufre.
El juicio ante el Tribunal de Cristo será para recompensar las obras de los que fueron salvados por Cristo. Cinco (5) coronas estarán preparadas para ellos.
1- La Corona Incorruptible para los vencedores.
1 Corintios 9:25: “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.”
2- La Corona de Gozo para los ganadores de alma
1 Tesalonicenses 2:19,20: “Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo.”
La Corona de Justicia para los que aman su venida
2 Timoteo 4:8: “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.”
3- La Corona de Vida para los mártires
Apocalipsis 2:10: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”
La Corona de Gloria para los ancianos (pastores) que cuidan la iglesia
1 Pedro 5:4: “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”
Todos los que comparezcan al Juicio Ante El Tribunal de Cristo participarán del milenio con un cuerpo incorruptible y las coronas que se le otorguen determinarán la “autoridad” que se les concederá en el reino milenial
La salvación de aquel que ha creído en su corazón que Jesús es su Señor, que cree que Dios le levantó de los muertos y lo ha confesado públicamente esta garantizada por el sacrificio realizado por Cristo. El que ha sido salvado por Jesucristo no debe temer nada. Su comparecencia ante El Tribunal de Cristo será para una gran celebración.

