
Muchos se quejan cuando las cosas no son como ellos esperan o no salen como ellos lo planeaban.
Quejarse es sinónimo de tener un corazón que no se conforma y que raya en la terquedad.
Las personas quejumbrosas terminan solitarias, porque con el tiempo quienes están a su alrededor se alejan para evitar escuchar sus comentarios y su forma de ver las cosas.
Existen también aquellos que les gusta armar lio por cualquier cosa, su corazón esta lleno de inseguridades o de perfeccionismo que nada les parece que estuviera bien, con mucha frecuencia causan líos por su temperamento irascible.
En la Biblia, en la carta de Pablo a los Filipenses, capítulo 2, verso 14 dice así, “Háganlo todo sin quejas ni contiendas” (NVI)
Resulta interesante que la Palabra de Dios enseñe sobre este tema, advierte el Señor por medio del apóstol que, en toda actividad, ya sea en el trabajo, en la casa o en otros lugares y que, en toda relación, ya sea familiar, laboral, de amistad o incluso con los desconocidos, todo, absolutamente todo se haga sin queja y sin discusiones ni peleas.
Pero quiero hacer énfasis en lo que Pablo insiste en el verso 15 que dice así, “para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento”, (NVI)
Hay aquí, una invitación a ser hombres y mujeres cristianos auténticos, que se diferencian de los demás, que hacen las cosas correctamente, es decir, apartados de las costumbres de una generación que es, a su vez, torcida y depravada.
Esto es llevar la luz de Cristo al mundo, y Pablo lo llama, “brillar como estrellas en el firmamento”
Si te das cuenta de que eres de aquellos que se queja con frecuencia por cualquier cosa, o si tiendes a discutir y entrar en conflicto fácilmente, entonces deberás pedirle al Señor que te libere y que te de dominio propio, fortaleza espiritual y que te cambie la visión que tienes de las cosas. Pídele ser luz en un mundo donde abunda la oscuridad.
Oremos “Amado Señor, hoy reconozco que he caído en la queja y en contender fácilmente con los demás; te pido me ayudes a superar estas debilidades de mi temperamento. Quiero ser luz y reflejar el carácter de Cristo. En mis fuerzas no puedo, pero en tu capacidad todo lo puedo, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento” Filipenses 2:14-15 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
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