
Emanuel es uno de los nombres que la Biblia le dan a Jesús, lo podemos leer en el evangelio de Mateo, capitulo 1, verso 23, y que significa “Dios con nosotros”; este hecho de que Dios mismo haya dejado de ser Dios para hacerse hombre y venir a la tierra para rescatarnos es la más poderosa demostración de renuncia que jamás alguien pueda realizar.
De igual forma nosotros estamos llamados a renunciar a la vida natural para ganar la vida espiritual.
En la carta a los Filipenses, capِِِítulo 2, versos 5 al 7 dice así, “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos”. (NVI)
Dice al principio de los versos que nuestra actitud debe ser como la de Cristo Jesús, que es como una especie de intercambio, Jesús se hizo hombre, despojándose de su naturaleza y se nos pide a nosotros que hagamos lo mismo, es decir que renunciemos a nosotros para ser más como El.
Creo que muchos cristianos le están diciendo a Jesús: “Renunciaré a esto, y renunciaré a aquello, pero no renunciaré a esto otro”. Estos son quienes aún no han hecho verdaderamente de Jesús el gobernante de todo en sus vidas; en otras palabras, “no han renunciado a todo para seguir a Cristo.”
Y la realidad es que estos son quienes eventualmente se apartarán de Jesús, dejandose vencer por el enemigo.
Te pregunto, ¿Qué es lo que aún no le has dado a Jesús?
- Amistades que son una mala influencia para ti
- Gustos personales por participar de eventos, fiestas o lugares que no honran a Dios
- Actitudes personales de egoísmo y de orgullo que maltratan a los demás y de las cuales tu eres consciente
- Algunas personas tienen dificultades para renunciar a su entretenimiento, uno que no aporta nada a su vida, sino que mas bien influye en su mente para que se alejen de Dios.
Se cuenta la historia de una niña pequeña a quien le gustaba un feo collar de perlas falsas al que estaba fuertemente aferrada; su padre insistía en que se lo diera, pero ella se negó a dárselo una y otra vez, durante un largo período de tiempo.
Finalmente, un día renunció al feo collar; al hacerlo el papá sonrió y le dio una caja. Cuando la niña lo abrió, ¡era un hermoso collar de perlas nuevo!
¡Así es con el Señor!. Muchas veces nos aferramos a las cosas y no queremos renunciar a ellas, pero cuando lo hacemos, Dios tiene otras mucho mejores para nosotros. Satanás te ofrece lo que es feo y dañino para tu vida, aunque algunas veces parezca lo mejor; pero Dios tiene algo mucho mejor para ti, que será de bendición y para tu bienestar.
Has de este tiempo de navidad uno en el que puedas terminar de renunciar a las cosas que todavía no le has entregado al Señor, hazlo, y a esto lo quiero llamar “ser semejantes a Cristo, Jesús”, quien se despojo de su naturaleza por amor a nosotros, y ahora por amor a Él, renunciarás a lo que necesites entregar en sus manos, sabiendo que a cambio recibirás muchas bendiciones.
Aquellos que están dispuestos a renunciar a todo para servir a Cristo serán aquellos que lleguen hasta el final. Pero quienes se aferren a sus pecados eventualmente se apartarán del Señor por completo.
Que este sea un llamado a ser radicales, y que renunciamos a todo para tener a Cristo.
Oremos “Señor hoy reconozco que tengo hábitos y actos que me alejan de ti, te pido perdón y los pongo en tus manos, para que me des la fuerza de voluntad que necesito para cambiar. Quiero ser como Tu que nos has dado el ejemplo de renunciar a todo por amor y para cumplir con el Plan de redención, pagando un alto precio, lo pido en el Nombre de Jesús. Amén”
Versículo, “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos”. Filipenses 2:5-7 (NVI)
Buen dia
Juan C Quintero
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