
Con frecuencia veo que las personas toman las decisiones basadas en sus miedos, pero, aunque Dios nos creo con sentimientos, entre ellos con el de poder sentir miedo, la vida no puede estar basada, ni puede ser guiada por estas emociones.
La verdad es que, en realidad, los miedos sí importan, ya que, en última instancia, nos muestran que confiamos en nuestros propios esfuerzos en lugar de confiar en nuestro Señor.
Pero, debemos reconocer que — tú, yo y todos — somos y seremos insuficientes y limitados para resolver las cosas de la vida.
También somos débiles, pero en la Biblia encontramos esta poderosa revelación, que establece que “cuando somos débiles, el poder de Dios se perfecciona en nosotros”. (2 Corintios 12:9)
Tu mayor temor puede llevarte a vivir en fracaso y angustia permanente o te ayudara a tener tu mejor oportunidad para hacer una diferencia en el mundo, siempre y cuando recibas la fortaleza de Dios, y reconozcas que lo necesitas a él todos los días.
Porque al final, todo lo que hagas que tenga propósito y valor significativo nace en el corazón de Dios, y está guiado por Su Gracia y tiene el respaldo de Su poder.
En la Biblia en la segunda carta a Timoteo, capitulo 1, verso 7, dice así, “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. (RVR60)
Para agradar a Dios, servirlo, honrarlo, vivir para Él, no puedes dejarte llevar por el temor. Debes ser guiado por la fe.
La fe te impulsará hacia adelante, incluso, lo que Dios quiere para ti podría estar al otro lado de lo que más temes, así que confía en la Palabra de Dios que nos deja claro que de no tenemos un espíritu de cobardía, sino de poder.
Por lo tanto, si tienes miedo a fallar, podría ser que tu enemigo espiritual esté tratando de convencerte de que no hagas la obra para la cual Dios te creó. Así que ora y enfrenta a tus miedos y deja que Dios te impulse hacia adelante mediante la fe. Porque debes amar agradar a Dios más de lo que temes fracasar.
Oremos “Amado Señor, ayúdame a ver mis temores como algo en lo que Tú te vas a glorificar. Pero también te pido que me ayudes a ver las áreas en las que confío en mis propios esfuerzos, en lugar de confiar en Ti. Haz crecer mi fe y ayúdame a confiar en que con Tu presencia y apoyo sin importar lo que este enfrentando, lo voy a superar, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7 (RVR60)
Buen dia
Juan C Quintero
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