
Cuando mis hijos estaban pequeños y alguno de ellos lloraba, me daba cuenta de que con solo mi presencia o la de mi esposa era suficiente para que pararan de llorar.
Creo en el poder de la presencia, es decir, de estar cerca de alguien para buscar que él o ella tengan paz; pasa igual con Dios, Él quiere que seamos conscientes de Su presencia.
Creo que Dios quiere que estemos en Su presencia.
Y no que vayamos por el mundo y pasando por la vida tratando de adivinar a dónde debemos ir o que debemos hacer.
Dios quiere tener un encuentro permanente contigo y que vayamos para donde Él nos está guiando.
En la Biblia, en el Salmo 116, versos 8 al 9 dice: “¡ Pues tú has rescatado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, mis pies de tropezar. Andaré delante del Señor en la tierra de los vivientes”. (LBLA)
El salmista entendió lo que Dios desea de cada uno de nosotros, y eso es caminar en Su presencia.
La palabra “presencia” en su significado original, es la palabra que describe estar “rostro con rostro”.
Así que caminar en la presencia del Señor es caminar donde Él está. Para hacer eso, necesitamos estar constantemente mirándolo para asegurarnos de que vamos por el mismo camino que Él va.
Tenemos que pasar tiempo en oración durante el día para asegurar que nuestra atención esta puesta en Él; y esto lo comparo con lo que hacen los niños que aman a sus padres, es decir, que lo buscan intencionalmente, esperando su respuesta, apoyo y guía.
Debes saber que nuestra obediencia lo honra a Él.
Oremos “Amado Dios, decido intencionalmente ser consciente de tu presencia en mi vida, para que me guíes, me muestres el camino que debo seguir, para que me corrijas y me lleves a cumplir lo que quieres que haga en esta vida, lo pido y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “¡ Pues tú has rescatado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, mis pies de tropezar. Andaré delante del Señor en la tierra de los vivientes”. Salmos 116:8-9 (LBLA)
Buen Dia
Juan C Quintero
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