
¿Cómo manejas la decepción?; piensa en un momento en el que realmente querías algo pero que no sucedió. ¿Qué hiciste? ¿pusiste cara de desilusión y de tristeza?; ¿Te sentiste abatido(a) por dentro, aunque por fuera parecías fuerte?
En la Biblia, Jonás es un excelente ejemplo de cómo muchos manejan las cosas.
Después del relato del gran pez y cuando Dios pudo hacer que obedeciera para ir a Nínive, dice la Palabra de Dios que “Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó”. (Jonás 4:5)
La decepción es parte de la vida; pero lo que tú haces con lo que pasa es tu elección.
Puedes elegir enfurecerte, hacer una rabieta, estar deprimido por ello o puedes aprender de la situación, verla desde una perspectiva diferente y seguir adelante.
Todos hemos escuchado historias de personas que tuvieron que enfrentar grandes decepciones; pero que fue la forma en que manejaron la situación lo que marcó la diferencia. Aprovecharon la oportunidad para aprender en lugar de molestarse o deprimirse.
En la Biblia en el libro del profeta Isaías, capítulo 60, verso 1, dice así “¡Levántate, resplandece! ¡Tu luz ha llegado! ¡Ya la gloria del Señor brilla sobre ti!” (RVC), aunque este es un mensaje para la futura Zion con la llegada de Jesús, si equivale al reflejo de la voluntad de Dios para su pueblo.
La verdad es que la mayoría de los acontecimientos no los podemos controlar, pero nuestra actitud frente a eso que ha ocurrido es nuestra elección.
Dios ve tu vida más allá del día de hoy.
Él ve el camino que está por delante de ti, y a menudo permite que sucedan cosas en nuestras vidas para ayudarnos a llegar al destino de Su voluntad, y no al destino de nuestros deseos.
Puede ser que cuando tu plan no coincida con el de Dios, te llegue la decepción; pero la buena noticia es que Dios todavía nos ama aun cuando estemos decepcionados, pero quiere que aprendamos a cambiar nuestra respuesta para poder crecer y avanzar en esta vida.
¡Que la luz del Señor brille sobre ti!. Que tengas la fortaleza emocional y física para no rendirte por las derrotas. Confía en el Señor, dale gracias por todo ¡levántate! y sigue adelante.
Oremos “Señor, a veces me he sentido decepcionado(a) por lo que pasa o por los actos de los demás, o incluso porque las cosas no me salen como las pienso o las planeo. Decido renunciar a la crítica, a la queja, a la falta de cordura y a la tristeza que siento cuando no vivo lo que espero, decido aceptar el regalo de la redención y esperanza que tenemos en Ti, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “¡Levántate, resplandece! ¡Tú luz ha llegado! ¡Ya la gloria del Señor brilla sobre ti!” Isaías 60:1 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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