
Creo que en la inmensa mayoría de las personas existe el deseo de hacer las cosas bien y de llevar una vida donde el mal no prevalezca.
El tema es que nuestra naturaleza carnal es, en muchos casos, contraria a lo que se desea hacer, por lo tanto, cae en pecado, hace el mal y hasta se acostumbra a hacer el mal.
Por eso necesitamos ayuda, y esta proviene de Dios, quien es el único perfecto y quien nos ha amado tanto que envió a su hijo Jesús para que pudiéramos vencer sobre el pecado.
Así, ser cristiano es aceptar el regalo de salvación y libertad del sacrificio de Jesús, haciéndolo el Señor de nuestra vida y seguirlo a Él en su llamado.
Es decir, siendo hombres y mujeres totalmente entregados a Jesús; obviamente no estoy hablando de una vida cristiana “falsa”, que sea una fachada bonita, llena de expectativas religiosas y de pretensiones personales, sino de una que se rinde diariamente al Señor y que lo invita para que caminen juntos siempre.
La verdad es que este nivel de intimidad profunda nunca llegarás a alcanzarla siguiendo normas o reglas.
Las normas y los mandamientos formaban parte del diario vivir para el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Eran listas de lo permitido y lo prohibido para ayudar a un pueblo pecador a mantenerse en comunión con un Dios santo.
Sin embargo, en el Nuevo Testamento, Jesús viene a la tierra y lo revoluciona todo con Su mensaje de gracia. Es un mensaje que declara cosas como, “Cumplir las normas no te da entrada al cielo, no te ganarás más puntos para ir al cielo por ser buena persona”.
Jesús dejo un mensaje en el que “hay que rendir tus prioridades… agendas… todo… y creamos en Él, lo recibamos a Él y lo sigamos a Él; para vivir como Él vive”.
Creo que el asunto fundamental al cual Jesús quiere llegar es: ¿Qué hay en tu corazón? ¿Qué es lo que realmente desea tu corazón?
Y que tu respuesta sea “¡Oh, Señor, quiero agradarte a Ti!; quiero que seas el primero por sobre todas las cosas. Quiero vivir cobijado(a) por Tu amor, edificado(a) por Tus enseñanzas, siendo ejemplo en vida de Tu verdad.
Esto es, finalmente “una entrega total, soltando cualquier cosa que te aleja de Dios”.
En el evangelio de Mateo, capítulo 16, verso 24, dice así, ““Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme”. (NVI)
Oremos “Amado Padre, te pido perdón por no haberme entregado(a) por completo a ti; porque me he contentado con las cosas inferiores e insignificantes. Quiero ser verdaderamente tu discípulo(a), y que Tú estés por encima de todo. Te entrego la llave de mi corazón y la llave de todas las áreas de mi vida. Reconozco que te necesito, enséñame a ser más como Tú y menos como yo, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme”. Mateo 16:24 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

Porque ya pone audios hablando de la lectura ??? Me servía mucho . A entenderle mejor .
Gracias por su comentario, estuve de viaje y no pude subir los audios, hoy lunes 29 de Agosto pondre al dia todos los audios
Dios le bendiga
muy buena cada reflexión es de gran bendición