El Espíritu Santo de Dios nos da acceso
a la vida espiritual abundante en Jesús.
Cuando aceptamos a Cristo como Salvador,
Dios lava nuestros pecados y nos
renueva para vivir una vida
llena de gozo y paz.
Y los discípulos estaban llenos
de gozo y del Espíritu Santo.
Hechos 13:52
