
La ofensa es algo que se puede sentir o que se puede transmitir a otros.
Tú te puedes ofender, tal vez porque pienses que la gente debería hacer las cosas de una u otra manera y ellos hacen lo contrario.
Es decir que en la vida hay muchas situaciones por las que se puede justificar el sentirse ofendido.
Quiero decir, alguien te hace daño, y sabes que debería haber reaccionado de manera diferente.; así que sientes que esa ofensa está justificada, ¿verdad?
Tal vez, algo ocurrió en tu vida y empezaste a notar que los que pensabas que eran tus amigos desaparecieron; y todo esto te hace sentirte ofendido(a), ¿verdad?
La Biblia dice en Proverbios 19:11 “La cordura del hombre calma su furor; su honra es pasar por alto la ofensa”. (RVC)
Dios dice que tiene sentido el no estar enojados y ofendidos y que además es de personas que tienen cordura; incluso dice que es motivo de honra.
Creo que esto es algo que es un acto de la voluntad personal, es decir, que podemos ser intencionales en no sentirnos ofendidos e incluso en no ofender a los demás.
Te puedes preguntar ¿Cuáles son algunos motivos para no enojarme?; primero, porque el enojo es un sentimiento negativo que provoca reacciones emocionales dañinas; y segundo porque las relaciones se resquebrajan cuando la ofensa es algo que se vuelve permanente.
Todos debemos pensar antes de hablar para no ofender, es decir que nos damos unos segundos para responder racionalmente y no emocionalmente.
Por otro lado, tú tienes la capacidad de aceptar o de rechazar lo que los demás digan sobre ti. Tú no eres lo que los demás digan, eres lo que Dios dice; por lo tanto, no recibas en tu corazón las ofensas de las demás, mas bien ignóralas para que no te afecten. Esto es al fin y al cabo “actuar con condura sabiendo quién eres en Cristo”
Oremos “Amado Señor, reconozco que he ofendido múltiples veces a los demás, incluso a los seres amados de mi familia, te pido perdón por esto. También reconozco que me he sentido ofendido por palabras o actos de los demás, así que te entrego mi corazón y cada situación en la que he albergado una ofensa; sé que mi valor viene de Ti, no de los que me rodean y que Tu amor es la fuente que me hace amar. Lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “La cordura del hombre calma su furor; su honra es pasar por alto la ofensa”. Proverbios 19:11 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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