
Cuando se presenta un reto en la vida, sea cual sea, siempre se verá como algo que está causando oposición a lo que se quiere o a lo que se busca alcanzar o lograr.
Pero llegar al cumplimiento a pesar de toda oposición será conocido como un acto de la fe y de la constancia.
La realidad es que muchas veces esa oposición no es real, sino que está fundamentada por el temor, o por las limitaciones que esa persona o quienes estén a su alrededor tengan.
Existen otros retos, dificultades y obstáculos que no se pueden superar en lo natural, es en estos casos en los que solo el favor, la gracia y la misericordia de Dios podrán producir el resultado.
En la Biblia en la carta a los Romanos, capítulo 4, verso 18, en la primera parte dice así; haciendo referencia a la fe de Abraham, “El creyó en esperanza contra esperanza…” (RVR60)
Es decir, que Abraham creyó en la promesa de Dios, aunque no había ninguna posibilidad natural de lograr lo prometido.
Y es que con Dios las cosas son diferentes, para Él no hay limitaciones, ni restricciones, ni obstáculos que puedan impedir que haga lo que promete.
En el caso de Abraham y Sara su esposa, ellos vieron el milagro de Dios, lo que es considerado aquí como la esperanza, que fue el nacimiento de su hijo Isaac; y vieron este milagro en contra toda esperanza natural; porque Sara era una mujer anciana de 90 años a quien la posibilidad de concebir naturalmente ya le había pasado muchos años atrás.
Así mismo es con Dios siempre, es decir, que, si Dios te pide algo que parece imposible para ti, es porque Él lo va a hacer. Es entonces que hay que creer en “esperanza contra esperanza”
De igual manera con nuestras peticiones, porque cuando clamas al Señor por un milagro es porque en tus fuerzas o capacidades no hay posibilidad de lograrlo y por lo tanto necesitas de un milagro sobrenatural, es decir, algo que no esta en las posibilidades de ocurrir de manera natural.
Hoy quiero animarte para que no vea los obstáculos como el fin de las posibilidades, sino que puedas mirar al cielo para pedirle con fe al Señor de tal manera que tu fe sea mas grande que lo que se opone.
Él puede sanar cualquier enfermedad; puede cerrar cualquier puerta o abrir una que solo sea posible de manera sobrenatural.
El negocio que no funciona en lo natural, colócalo en las manos de Dios, haz de Él tu principal socio y cree en fe que el milagro llegará.
Te recuerdo que a Abraham y a Sara les demoró 25 años ver el cumplimiento de la promesa, así que no te desanimes, ni te aceleres, porque en el tiempo de Dios veras el milagro.
Oremos “Amado Señor, gracias por mostrarme que debo mantener mi fe firme, aunque no vea en lo natural la respuesta, o, aunque ésta se esté demorando. Confiaré, aunque en lo natural no vea opciones, aunque en el diagnostico dado por los expertos sea negativo. Creeré, aunque no vea la luz al final del túnel. Hoy reafirmo mi fe en Jesús y en lo que Él puede hacer, lo creo y declaro en Tu bendito Nombre Jesús, Amén”
Versículo “El creyó en esperanza contra esperanza…” Romanos 4:18(a) (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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