
Al evaluar y meditar sobre el desarrollo de la vida podemos darnos cuenta de que estamos en un mundo que es rápidamente cambiante.
Lo que hace apenas unos años fue algo innovador, hoy puede ser obsoleto, porque ha llegado una actualización o un nuevo invento que lo han superado con creces.
A veces creo que los cristianos no avanzamos al mismo ritmo, es decir, que muchos no progresan y se han quedado en estilos y prácticas que hoy en día no son viables.
Por lo tanto, el dar una mirada a la Biblia, especialmente a lo que ocurrió con los primeros cristianos nos ayudará a establecer un nuevo ritmo de operación para cumplir el propósito que nos ha dado Dios
Por ejemplo, los líderes de la iglesia primitiva se enfrentaron a situaciones que cambiaban rápidamente. Supieron avanzar y crecer aun en medio de una tremenda oposición y con unos sistemas de comunicación limitados, pero la clave fue que demostraron tener un compromiso enfocado en Cristo más que en lo que les faltaba o en las tradiciones.
La clave estuvo en tres elementos, por un lado, su fe, también en la capacidad para apoyarse unos a otros y finalmente, en el compromiso profundo y solidario para cumplir la misión dada por Dios, creando nuevas estrategias.
En la Biblia se relata de una revelación dada al Pueblo de Israel en la que el Señor les instruía sobre lo nuevo que iba a hacer, esto está en el libro del profeta Isaías, capítulo 43, versos 18 y 19, que dice así, “Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?. Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”. (NVI)
Nuestro Dios no es un Dios estático, sino que es dinámico, es decir quiere que avancemos y que crezcamos trayendo cosas nuevas.
Tal y como lo dijo el Señor por medio del profeta Isaías al Pueblo de Israel, hoy también nos lo está diciendo, esto es, que, “hay que cambiar y hacer algo nuevo”, porque Él nos respaldará si nos unimos a Su Rio de bendición.
Para ser efectivos en algo, ya sea un trabajo, un proyecto o un ministerio debe existir la unidad, en la que la suma de su trabajo sea mayor que la suma individual.
¿Cómo logramos esta unidad?, entendiendo el cambio, aprendiendo a llevar el mensaje del evangelio a los no creyentes de nuevas maneras, es decir, saliendo de la tradición
Para muchos el pasado fue bueno, pero eso es exactamente ; “es el pasado”, ahora hay que poner la mirada en lo que está por llegar, sin cambiar el evangelio, pero usando estrategias nuevas, las cuales nos van a ayudar a lograr lo que hasta ahora no se ha podido.
Pídele al Señor que te de nuevas formas para presentarle a Jesús a tu familia y amigos, que no te limites por que antes funciono, sino que prestes oídos a lo nuevo que Dios quiere hacer.
Oremos “Amado Señor, te pido que me reveles lo nuevo que quieres hacer en este tiempo, especialmente para compartir Tu Palabra con los demás, ayúdame para que todos a mi alrededor me describan como alguien que te honra. Que pueda ser efectivo y eficaz para transmitir Tus valores a mi familia y mis amigos. Y que mis decisiones reflejen la manifestación de Tu Gracias, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?. Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”. Isaías 43:18-19 (NVI)
