DIOS MIRA EL CORAZÓN
Pastor Jorge L. Cintrón
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.”
Proverbios 4:23
Si yo repartiera unos papeles y unas cajas de crayolas en un grupo de personas y les pidiera que dibujasen un corazón, probablemente, las personas tomarían una crayola roja y harían unos trazos similares. La mayoría de las personas tienen el mismo concepto visual de lo que es un corazón, pero ese concepto no es real. Ese dibujo que harían las personas del corazón sería una representación simbólica del corazón, porque el corazón visualmente hablando no es así.
El corazón:
- Es el órgano principal del sistema circulatorio
- Es un músculo que se encuentra entre los pulmones en el centro del pecho, detrás y levemente a la izquierda del esternón.
- Está dividido en cuatro cavidades:
- Dos superiores, llamadas aurícula derecha y aurícula izquierda
- Dos inferiores, llamadas ventrículo derecho y ventrículo izquierdo.
- El corazón pesa entre 7 y 15 onzas (200 a 425 gramos) y es un poco más grande que una mano cerrada.
- Cada día, el corazón medio late 100,000 veces, bombeando aproximadamente 2,000 galones (7.571 litros) de sangre.
Aunque he compartido esta breve información física sobre el corazón, probablemente, si tuvieran la oportunidad de formular expresiones utilizando la palabra corazón algunas de ellas serían
- Se ama con el corazón
- Esta persona tiene un corazón grande
Esas expresiones y algunas similares que se han acuñado en la poesía son también simbólicas. Si no fuera así habría un gran problema con los trasplantes de corazones. Al colocarle un corazón de otra persona los sentimientos y emociones de esa persona cambiarían.
No obstante lo que he señalado, La Biblia presenta que cuando Samuel fue a casa Isaí a ungir el que sustituiría a Saúl como rey, al llegar ante él siete de los ocho hijos de Isaí, dijo: “De cierto delante de Jehová está su ungido.” Jehová respondió a Samuel:”No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” Cuando llegó David ante Samuel; Jehová dijo: “Levántate y úngelo, porque éste es”. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.
La Biblia nos deja ver estados de ánimos negativos que pueden atesorarse simbólicamente en el corazón
- Pesar, Elcana, marido de Ana le dijo en una ocasión:, “¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?” (I Samuel 1:8)
- Ira, el corazón del rey de Siria sintió ira cuando en tiempo del profeta Eliseo sus estrategias de guerra no resultaban y dijo a sus militares “¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel?” (2 Reyes 6:11)
- Turbación, cuando Jesús le dijo a sus discípulos lo que iba a acontecer con Él les señaló: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí” (Juan 14:1)
- Dudas, Jesús exhortó a sus discípulos a no dudar en su corazón: “De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.” (Mateo 21:21)
- Temores, al encontrar los hermanos de José el dinero en los sacos de alimento que habían comprado en Egipto dijeron: “Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? (Génesis 42:28)
Dios escogió a David para sustituir a Saúl porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. El libro de Hechos (13:22) presenta que “quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” La razón por la cual Dios señala que David tiene el corazón conforme a Él es porque David hará todo lo que Dios le pida que haga.
Rápidamente se va ver como es el corazón de David.
Isaí, su padre, va a enviar a David a llevarle comida a sus hermanos que están en el frente de batalla con Saúl. Allí está Goliat. David encuentra que todo el ejército de Israel incluyendo a Saúl están atemorizados por el vociferío de Goliat. David va a decir: “¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?” (1Samuel 17:26) Su hermano Eliab va a escuchar lo que David dijo y se va a encender en ira contra David y le va a decir: “¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.” David le va a responder: “¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?”
Las palabras de David van a llegar a oídos de Saúl. Saúl va a mandar a buscar a David. David le va a responder a Saúl: “No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.”
Esta historia de David nos presenta como lidiar contra los sentimientos negativos que se pueden allegar a nuestro corazón
Saúl comienza a tratar de convencer a David para que no salga contra Goliat. David le responde: “Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 36Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.” El Dios que en el pasado ha estado con nosotros alentará tu corazón trayendo a tu memoria los recuerdos de lo que ha hecho contigo en el pasado.
El shema Judío señala que “Jehová Dios, Jehová uno es. Y que hay que amar a Jehová Dios de todo el corazón, y con toda el alma, y con todas las fuerzas.” (Deuteronomio 6:4,5)
Jesús le advierte a sus discípulos que “no haagn tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino hagan tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:19-21)
El salmista afirma que Dios prueba los corazones. La parta final del verso nueve (9) del Salmo 11 dice: “Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.”
Se debe cuidar el corazón, pero ¿cómo hacerlo?
El corazón se cuida guardando la Palabra de Dios en el corazón. Eso evita que se cometan pecados contra Dios. (Salmo 119:11). El autor de la carta a los Hebreos expresa: “que la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12)
La oración ayuda a cuidar el corazón. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6,7)
El corazón se guarda creyendo. “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” (Romanos 10:10)
El corazón se guarda cuando la persona se acerca confiadamente a Dios. “Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” (Hebreos 10:22)
David, aun teniendo un corazón conforme al corazón de Dios, le pidió algo extraordinario a Dios. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” (Salmo 51:10)
Esa debe ser la actitud de todo aquel que desea tener un corazón conforme al corazón de Dios.
Reacciona a DIOS MIRA EL CORAZÓN que será presentado el domingo 20 de febrero de 2022 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.

