Tener frutos espirituales no es tan solo
hablar bonito ya que lo demás pueden
dudar de lo que dices pero siempre
creerán en lo que haces.
Así que, todo lo que os digan que guardéis,
guardadlo y hacedlo; más no hagáis
conforme a sus obras, porque
dicen, y no hacen.
Mateo 23:3
