
Todo ser humano vive en medio de pensamientos, te pregunto ¿sabes cuántos pensamientos tendrás hoy?; algunos estudios de la “National Science Foundation” sugieren que, en promedio, las personas tienen alrededor de 50.000 pensamientos por día. Esto se traduce en que tú y yo tendremos miles de pensamientos cada hora.
La pregunta más interesante será ¿en qué estarás pensando?; creo que nuestra mente divaga entre cosas prácticas, pensamientos sobre la salud, sobre la alimentación diaria; pesaremos sobre las relaciones, sobre los gustos e intereses, también sobre los familiares y los amigos; pensaremos sobre nuestro trabajo y en las finanzas, en los planes y proyectos, en lo que paso y en lo que está por suceder; inevitablemente saldrán a relucir los sentimientos y también las decisiones que debes tomar; traerás a tu mente asuntos espirituales, eventos, noticias y mucho más.
En la Biblia en la carta a los Filipenses, capitulo 4, versos 6 al 7, encontramos la siguiente poderosa declaración que dice lo siguiente “No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. (RVC)
Es claro que en la medida en que los pensamientos dan vueltas en su mente, en algún momento puedes llegar a sentir miedo, angustia, temor, inseguridad o ansiedad.
Es posible que tenga inquietudes que parecen imposibles de eliminar. Puedes encontrarte preocupado por algo que está ocurriendo en tu vida o en la de un ser amado.
Incluso puede parecerte imposible librarte de estos pensamientos agobiantes.
Pero la Biblia nos recuerda que Dios puede darte paz y traer calma a cualquier mente atribulada, tal y como lo establecen los versículos de hoy.
Por lo tanto, si su mente está llena de preocupaciones, cuéntele a Dios con detalle lo que esta ocurriendo. Háblele de todo lo que te preocupa.
La Biblia nos entrega la promesa de que Él quitará tus cargas y te dará una paz más allá de lo que puedas entender.
Pero te pide que lleves tus pensamientos y que mantengas tu corazón en Cristo Jesús, ¡esa es la clave!
Cree fielmente en la respuesta de Dios, confía en Él sobre cada situación. Habla con Él, no sólo sobre las cosas agradables y sobre tus planes; sino que también debes contarle sobre tus frustraciones y fracasos, déjale saber cuáles son los pensamientos que te agobian, los problemas que enfrentas; sobre las cosas que no entiendes, hazlo con detalles; colócalos en las manos de Jesús, no te limites, no te quejes, solo confía en Él y deja que Él te dé Su paz.
Oremos “Amado Padre celestial, gracias por despertarme hoy mostrándome que puedo confiar en Ti, que me amas y que deseas mi bienestar. Hoy quiero llevar mis pensamientos ante tu altar, que la Mente de Cristo sea la que guie mis decisiones y que Tu Paz llegue a mi vida, me comprometo a colocar cada situación en tus manos de amor y de restauración, lo hare con todo el detalle posible, creyendo en Ti, en que me escuchas y que responderás, lo creo y lo establezco en el Nombre de Jesús, amén.
Versículo “No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, 7 Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:6-7 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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