La responsabilidad tiene que ver con la capacidad
de comprometerse consigo mismo y con otros hasta
el punto de establecer una relación única
en donde premie el compromiso.
Hermanos míos no juréis ni por el cielo ni por la tierra,
ni por ningún otro juramento; vuestro sí sea sí y
vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.
Santiago 5:12
