Aprenda a extenderse, a llegar donde está Dios.
Apunte alto, y corra riesgos. Hay que luchar para
alcanzar la estatura del varón perfecto quien
es Cristo Jesus. Quienes dan grandes zancadas
son quienes se arriesgan y hacen planes frente
a los desafíos de la vida. Debemos soñar en grande
porque servimos a un Dios grande.
El poder de sus obras manifestó a su pueblo,
dándole la heredad de las naciones.
Salmo 111:6
