
Meditando sobre el tema de la esperanza en el ser humano, podemos llegar a la conclusión que millones de personas en el mundo entero la han perdido, o nunca la han tenido.
Pero la esperanza es algo poderoso, significa “tener una certeza y/o una promesa sobre el futuro que nos hace seguir adelante”.
¿Son las circunstancias las que te han hecho perder la esperanza?; ¿tal vez tus malas decisiones?; ¿es el pasado triste que te cortó la alegría?; cualquiera que sea el motivo, hoy traigo buenas nuevas para revivir la esperanza de un corazón desesperanzado.
En la Biblia en la carta a los Romanos, capítulo 15, verso 4, dice en relación con las promesas de Dios, “Tales cosas se escribieron hace tiempo en las Escrituras para que nos sirvan de enseñanza. Y las Escrituras nos dan esperanza y ánimo mientras esperamos con paciencia hasta que se cumplan las promesas de Dios” (NTV)
La vida del cristiano no puede estar centrada en lo que sucede en este mundo, sino en la victoria de Cristo en la Cruz, en la certeza de fe que nos da la resurrección y en el acceso a todas las promesas de Dios que recibimos como herencia.
La Palabra de Dios dice que podemos tener la seguridad de que recibiremos Su ayuda si confiamos plenamente en Él. Esto es aprender a darnos cuenta de lo indefensos y necesitados que somos, entonces, si clamamos a Dios con todo nuestro corazón, y esperamos en Él; el poder de Dios se manifestara trayendo respuesta a la oración.
Tu esperanza debe estar sólo puesta en Dios. Entonces Él te dará la fuerza que necesitas para superar la dificultad.
Por lo tanto, sea como sea tu situación, ponga su mirada en el Señor, reconozca que Él es el único que es Todopoderoso, no te confíes en tu propia sabiduría, sino en la vida y la fuerza de que el Señor nos da por medio de Cristo Jesús.
Cuando usted piense que no puede seguir adelante, y se le presentan necesidades que no puede resolver, entonces mantenga la confianza puesta en Dios, haga del Señor sea tu verdadera esperanza; pídale que renueve tus fuerzas; que tengas un nuevo entendimiento, que aflore tu sabiduría; pero recuerde siempre ser agradecido… luego prepárese para recibir el cumplimiento de las promesas de Dios.
Oremos: “Señor, gracias por las promesas que me dan esperanza y ánimo para seguir adelante, pongo delante de tu altar mis situaciones, necesidades, proyectos, familia, en fin, todo mi ser, lo hago con la certeza de que en ti encuentro respuesta. Lo creo y pido en el Nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “Tales cosas se escribieron hace tiempo en las Escrituras para que nos sirvan de enseñanza. Y las Escrituras nos dan esperanza y ánimo mientras esperamos con paciencia hasta que se cumplan las promesas de Dios” Romanos 15:4 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
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