Ningún problema es demasiado grande para
la intervención de Dios, y nadie es demasiado
pequeño para la atención de Dios.
Solo confía, Él tiene el control.
¡Ah, Señor Jehová!, tú hiciste el cielo y la tierra
con tu gran poder y con tu brazo extendido.
Nada hay que sea difícil para ti.
Jeremías 32:17
