
!Pero si Job te obedece, es por puro interés! Tu siempre lo proteges a él y a su familia; cuidas todo lo que tiene, bendices lo que hace…pero yo te aseguro que si lo maltratas y le quitas todo lo que tiene, ¡te maldecirá en tu propia cara! Job 1:9-11 ISHA
Esto es lo que el acusador contestó cuando Dios presumía del buen comportamiento y la obediencia de Job en la tierra.
Cada vez que leo ese pasaje del libro de Job, me pregunto si las fuertes tribulaciones que en ocasiones azotan mi vida fueran una prueba de parte de Dios para mostrarle a satanás cuan fiel seré aun en medio de una devastadora tormenta, ¿haría que el Señor quede bien ante el adversario? ¿Estaría Dios presumiendo de mi buena actitud ante cualquier prueba?
Definitivamente no alcanzaría ni mínimamente al justo y fiel Job, que en medio de sus pérdidas y su gran dolor nunca renegó el nombre de Dios; no obstante leer esta porción de la biblia me hace reflexionar sobre que debo mejorar la manera en que reacciono ante mis tribulaciones y aflicciones.
Dios mío te bendigo cuando me das; y te bendigo cuando me quitas. Amen.
-Mildred Natera
