VELA DE LOS ÁNGELES
CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO
22 DE DICIEMBRE DE 2019
Pastor Jorge L. Cintrón
La vela del CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO tradicionalmente es conocida como la vela de los ángeles. Representa la paz de Dios, que pasa todo entendimiento. Es una celebración de la verdadera paz y serenidad que solo Jesucristo puede ofrecer. Ahora esa paz es la paz interior que Cristo trae a la vida del creyente. Apunta a los años venideros cuando la paz de Cristo será sobre toda la tierra.
En esos días se levantó María y fue de prisa a una ciudad en la región montañosa de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Elizabet. Aconteció que, cuando Elizabet oyó la salutación de María, la criatura saltó en su vientre. Y Elizabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz y dijo: -¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿De dónde se me concede esto, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque he aquí, cuando llegó a mis oídos la voz de tu salutación, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le ha sido dicho de parte del Señor. Y María dijo: -Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la bajeza de su sierva. He aquí, pues, desde ahora me tendrán por bienaventurada todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas conmigo. Su nombre es santo, y su misericordia es de generación en generación, para con los que le temen. Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó a los poderosos de sus tronos y levantó a los humildes. A los hambrientos sació de bienes y a los ricos los despidió vacíos. Ayudó a Israel su siervo, para acordarse de la misericordia, tal como habló a nuestros padres; a Abraham y a su descendencia para siempre

