cuando la sabiduría reina, se derrama a su
derredor y todos somos beneficiados,
por lo cual con el mismo entusiasmo que
pido para mi debo hacerlo por los demás.
Bienaventurado es el hombre que halla
la sabiduría y que obtiene la inteligencia;
porque su ganancia es mejor que la
ganancia de la plata, y sus frutos
más que el oro fino.
Prov. 3:13-14
