La palabra de Dios transforma nuestra
mente y corazón, para que tengamos vida
eterna en y por medio del Señor Jesus.
Amado Dios ayúdame en estos días de
reflexión a tener un encuentro personal
contigo, anhelo estar en Tu presencia.
Pero estas se han escrito para que ustedes
crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios,
y para que al creer en su nombre
tengan vida eterna.
Juan 20:31
