
En nuestra sociedad actual hay muchas personas que pasan tiempo hablando y escuchando cosas negativas, están concentradas en saber por qué las cosas están saliendo mal, en lugar de prepararse y esperar por lo bueno que pueda llegar.
Dios no promete una vida fácil, pero sí promete una vida bendecida. Él quiere que dejes de mirar las dificultades, y que más bien que le obedezcas.
La queja y el con padecimiento no son buenos consejeros, harán que tus pensamientos se centren en lo que no tienes y lo que te falta, y ahí es donde el enemigo coloca pensamientos como este: “Si Dios te ama tanto, ¿por qué estás en este lío?”.
Que ningún pensamiento contrario a las promesas de Dios se anide en tu mente y mucho menos que baje hasta tu corazón.
Cuando estos lleguen pensamientos -porque si van a llegar’ recuérdales que eres una persona agradecida, obediente, bendecida, que confías en la bondad de Dios y en sus promesas.
Si la queja y el negativismo forman parte de tu vida, decide eliminarlos y pídele al Señor que te ayude a eliminarlos.
Esta es una oración que puedes usar como modelo, “Dios de amor y compasión, por favor, perdóname por mis quejas de que la vida es demasiado dura. Perdóname por querer que las cosas sean a mi manera.
Llévame donde Tú quieres que vaya, y en el nombre de Jesús, te suplico que me ayudes a tener gozo todos los días, incluso en medio de los problemas, porque sé que estarás allí para ayudarme a resolverlos”. Amen.
Versículo: “Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer”. Deuteronomio 5:33 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
