A veces pensamos que estamos solos dando una gran batalla; cuando Dios ha sido el que ha estado batallando por nosotros. Otras veces pensamos que Dios se ha olvidado de nosotros y cuando volteamos la vista vemos en la arena un par de huellas y escuchamos una voz que nos dice durante ese tiempo te he estado cargando en mis brazos. Dios siempre guarda a sus hijos. Confía. Dios es contigo. Él te guarda y te sustenta. (Jorge L. Cintrón)

