La verdadera herencia de nuestros hijos. Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre. Salmos 112: 1-3Pastora Montserrat Bogaert
Carlos M. Thompson R.
