Una de las estrategias de Satanás contra el creyente es tratar de atemorizarlo. Recuerda: “en el amor no hay temor porque el amor echa fuera el temor; Jehová es mi luz y salvación ¿de quién temeré?” El temor a Jehová es la mejor estrategia para enfrentarse al miedo. “En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre?! (Jorge L. Cintrón)

