Abraham agarró la mano de Dios y salió de su tierra para otra tierra. La Biblia dice que salió para Canaá y a tierra de Canaá llegó. Abraham no sabía para dónde iba, pero Dios siempre supo a dónde quería llevarlo y porque lo hacía. ¿Entiendes? Dios sabe a dónde quiere que llegues y para qué. Él te lo revelará cuando sea pertinente y/o necesario. Solamente agarra la mano de Dios y sigue adelante. Deja todo en sus manos y en sus manos siempre estarás seguro. (Jorge L. Cintrón)

