Hay creyentes que son como los lirios del campo. Su vida cristiana se limita a dejar que Dios los vista con una gloria mayor que la de Salomón pero no quieren pagar el precio de seguir a Cristo. Cuando uno verdaderamente conoce a Dios a través de Jesucristo a uno no le pesa pagar el precio de seguirle (Jorge L. Cintron)

